EEUU golpea de nuevo a China y veta a su mayor fabricante de semiconductores, SMIC

Estados Unidos tiene un nuevo objetivo en su lucha contra la industria tecnológica de China. Ha vuelto a vetar a una empresa, esta vez ha sido SMIC, el mayor fabricante de chips del gigante asiático. 

SMIC es uno de los pilares clave para los planes del gobierno chino de impulsar una industria de procesadores fuerte e independiente de Estados Unidos, pero la política de Donald Trump se lo puede poner muy difícil. 

Según explica Reuters, el Departamento de Comercio de EEUU considera “un riesgo inaceptable” la tecnología de SMIC por su posible uso militar y este sería el motivo para aplicar restricciones comerciales al fabricante. Actualmente su producción suponen el 16% de los procesadores utilizados en China, pero para 2025 se espera que sea el 70%

Hace una semana se informaba que SMIC, así como otras empresas, habían solicitado a EEUU una licencia para poder comerciar con Huawei. El veto impuesto al fabricante de móviles impedía que compañías también chinas pudieran colaborar con él por el hecho de utilizar componentes de empresas americanas como Qualcomm. Es más este nuevo veto, afectará también al fabricante estadounidense que utiliza los semiconductores de SMIC para fabricar algunos de sus procesadores.

Estados Unidos por un lado defiende que estas medidas buscan la protección y seguridad del país frente a espionaje de otras empresas. Sin embargo, SMIC en un comunicado afirma que “fabrican semiconductores únicamente para usuarios finales y usos finales civiles y comerciales.” La compañía niega tener “ninguna relación con el ejército chino y no fabrica para ningún usuario final o usos finales militares“.

Parece más probable que la administración estadounidense intenta aislar a la tecnología china de cualquier colaboración internacional. En este sentido Bloomberg informa de la intervención del el Secretario de Estado Mike Pompeo para convencer a Holanda de no vender su tecnología de litrografía ultravioleta extrema (EUV) fabricada por la empresa holandesa ASML a China. Un nuevo obstáculo para la industria de chips china. 

Otro motivo que ha podido animar a Estados Unidos a tomar esta decisión es el anuncio que llevó a cabo SMIC en el mes de agosto presentando el nuevo Comité de Gestión del Área de Desarrollo Económico y Tecnológico de Beijing (BDAC).

Este proyecto recibió la inversión de 7.600 millones de dólares y persigue fabricar obleas de 12 nanómetros y ayudar al resto de fabricantes chinos a sobrellevar las restricciones de los EE.UU. 

Una de las primeras consecuencias que tendrá este nuevo veto en el mercado será dinamitar la fuerza de SMIC en su competencia con empresas como TSMC y Samsung Electronics; también fabricantes de semiconductores de Taiwán y Corea del Sur respectivamente.

Fuente Computer Hoy

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