2021: Día Cero… el dilema de los ceros

Después de un 2020 arrasador que dasafió nuestra capacidad para protegernos de un virus se nos presenta un 2021 que reta el ingenio economicista para sortear los entuertos en el camino del ordenamiento.  

Para la mayoría de los cubanos el Día Cero llega envuelto en el impacto estrepitante de nuevos salarios, tarifas eléctricas y precios que buscan un acomodo entre la oferta, la demanda y la calidad.

En medio de uno de los contextos más complejos de la economía en los últimos años se asume un proceso radical y necesario.

 La reforma salarial, monetaria y cambiaria acariciada por años por economistas, estadistas, empresarios y por la ciudadanía ya es una realidad que gravita a lo largo y ancho de la isla.

La actual relación entre los precios y los salarios nos lleva a  hacer nuestras cuentas y pendular entre el desconcierto y la icertidumbre.

Las lógicas indican que con más dinero en circulación la tendencia inflacionaria es inevitable, si sumamos el hecho de la devaluación de la moneda de curso legal (CUP) en términos de la macro economía y que la formación de precios pasa por esos cálculos el fenómeno es hasta este punto entendible.

Desafìos ante el oportunismo

La caja de pandora se destapa cuando las fuerzas de la especulación comienzan a jugar su roll. Los precios especulativos y abusivos, que afloran en cualquier jardín; no solo en los predios privados también entidades y servicios del ámbito estatal; ponen en riesgo el interés de la reforma.

Otro de los puntos flacos que enfrenta el proceso es la calidad que como rara avis se presenta en muy pocos espacios de nuestra realidad. Algo halagüeño es que el tema está en el debate social, se escucha en las esquinas físicas de nuestros pueblos y ciudades, en las guardarrayas de los campos y en la vida digital tan preponderante e influyente en los últimos tiempos.

Combatir los precios desmedidos en el escenario actual requiere no solo del enfrentamiento coercitivo, si bien es cierto que se debe llamar a capítulo a los inescrupulosos, a los que gustan pescar en río revuelto no menos acertado es diseñar estrategias que permitan dinamizar las fuerzas productivas.

Se requiere productividad, descongelar las relaciones de producción y ponerlas a tono con el ingenio, la capacidad y la preparación alcanzada por los cubanos.

El día cero encierra el dilema de los ceros que se nos suman a los salarios y que por transferencia llegan a los precios. Hacer que los pecunios tengan valor adquisitivo no se logra con el solo hecho de las reformas.   

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