Cuando asistimos a su despedida en el barrio de Las Cadenas en el municipio La Palma la joven Adriana Rodríguez Fuentes, de solo veinte años recién cumplidos, ya tenía aliento de campeona.
Aunque no era la favorita en su disciplina el heptatlón cuando Yorgelis Rodríguez fue descalificada supo crecerse y sacar la estirpe de palmera y pinareña, tierra de glorias deportivas.
Adriana tuvo la mejor actuación de su carrera al llevarse la presea dorada en el heptatlón de los Juegos Panamericanos. Logró acumular seis mil 113 puntos luego de la carrera de los 800 metros planos y dejó por detrás a la estadounidense Annie Kunz y a la colombiana Martha Araujo.
Verla competir en cada prueba, sufrir y gozar junto a ella en cada momento levantó el orgullo de muchos coterráneos dentro y fuera de la isla.
Son esos destellos de identidad de una campeona, que en su piel de atleta, en la velocidad de sus piernas, en la fuerza de sus músculos y lo elevado de sus saltos nos hacen repetir que Somos Cuba.
Adriana Rodríguez venció a fuerza de voluntad, tesón, dignidad y vergüenza. Adriana también es #Cuba. Felicitaciones campeona. #SomosCuba #SomosContinuidad pic.twitter.com/JaSPVOfZ9J
— Miguel Díaz-Canel Bermúdez (@DiazCanelB) August 9, 2019
Leer también: Pinareños festejan victoria de Mijaín López

