Cambios que favorecen al campesino(+Fotos)

Hay cambios sustanciales en el sector agrícola de Cuba y la repercusión en el campesino, no se hace esperar.  Las decisiones suceden al diagnóstico de más de 20 programas de la agricultura, su comportamiento en el transcurso de la última década, y el reflejo de los resultados en la sustitución de importaciones.

Carlos Luis Lago es campesino de la Cooperativa “Antonio Maceo” y recibió la noticia con agrado. “Habrá más producción, estoy seguro, y muy satisfecho de que el país sepa por donde van los tiros en el campo y lo que necesitamos los que estamos en el surco”.

En concreto, son 63 medidas para estimular la producción de alimentos en el país, estas ratifican la confianza de los campesinos en la Revolución, y se tornan estímulo para responder a la demanda insatisfecha de productos del campo.

Campesino, el oficio más valorado

“Las medidas son la prueba de que la Revolución y sus dirigentes escuchan a los que producimos. Ya hacía falta un cambio como este para que se estimulara mejor la producción y el resultado”. Así expresa Yusnier Piña Cala, campesino del valle de Montezuelo.

Otro tanto expresa Teodoro Caro Cabrera, en Antúnez: “Tenemos necesidad de que para el campesino se creen incentivos que le permitan prosperar y ayudar a la gente del pueblo con mejores precios. Hay problemas de insumos, pero también había mucho papeleo y limitaciones que en nada ayudaron”.

Entre las propuestas más aplaudidas resaltan la decisión de bajar las tarifas eléctricas y de agua para el riego, la disminución del precio a los piensos nacionales y los bioproductos y la comercialización de carne bovina.

Según Luis Miranda, campesino de la cooperativa “Antonio Guiteras”, (…) “faltan muchas cosas materiales todavía, como sogas, rejas y otras más, pero lo importante es que los que producimos tengamos mejores posibilidades para adquirir lo que hay, mejores precios y mejores ventas”.

Entre los problemas estructurales que inspiran el cambio, sobresale el sobredimensionamiento de las estructuras estatales y empresariales, asunto al que suelen llamarle, exceso de burocracia.

Más producción, menos burocracia

“Muchos trámites para todo – dice Luis Alberto Lago, campesino de la “Antonio Maceo”– y el campesino no tiene cabeza para todo eso. En cuanto a lo de poder comercializar el ganado vacuno, los que dicen que se acabarán las vacas están equivocados. El guajiro sabe lo que hace, cuida las hembras, incrementa los nacimientos y dentro de un tiempo se podrá comer carne. Son medidas sabias que darán resultados, porque van con la lógica de nosotros los del monte”.

El paquete de medidas incide, además, en la necesidad de eliminar el exceso de intermediarios, lo que genera encarecimiento entre el productor directo y el cliente final.

Nidia Rosa Valdés, campesina de la zona de, El Roble, opina que, (…) “el campesino está para producir y eso hay que estimularlo, no con burocracia y papeleo si no, eliminando intermediarios, siendo más equitativos con los recursos y atendiéndolo de forma sistemática para que el trabajo lo haga bien y les rinda los cultivos”.

Es un proceso que busca optimizar el enfoque agrícola cubano; para ello tiene en cuenta el criterio generalizado de los productores, la necesidad de sortear el cerco económico y financiero del gobierno de los Estados Unidos y la urgencia de acortar la distancia que separa a la agricultura del mercado.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Ingrese aquí Captcha : *

Reload Image