Disminuir secuelas de la COVID-19 en el centro de un protocolo de actuación en Pinar del Río (+Fotos y Video)

El seguimiento a pacientes recuperados de la COVID-19 forma parte del protocolo de actuación para convalecientes, diseñado en Cuba para disminuir las secuelas que deja la enfermedad.

En las áreas de salud de los once municipios de la provincia, una comisión multidisciplinaria ofrece atención médica para la recuperación paulatina de estas personas.

A sus 60 años, Paula Pérez Romero encarna una de las tantas historias que deja a su paso la pandemia en las más de 4 700 personas que, en Pinar del Río, sobrevivieron durante los últimos cinco meses al nuevo coronavirus.

Aún asustada por la experiencia como caso positivo, explica que debutó con una hipertensión y con tendencia a elevados niveles de azúcar en sangre, para lo cual ya inició también los estudios correspondientes en el diagnóstico de la diabetes mellitus.

Una comisión multidisciplinaria evalúa su caso, y le explica además, el seguimiento que recibirá durante los próximos seis meses.

Marisela Morejón Hidalgo tiene 50 años, el virus SARS-Cov-2 también la atacó con severidad

“Padezco de dolores musculares frecuentes, me irradian en toda la pierna izquierda que permanece inflamada, lo que me dificulta caminar, también estoy muy deprimida y no logro conciliar el sueño”.

Comisión multidisciplinaria para disminuir las secuelas

Desde octubre último, más de 1 300 personas en la ciudad de Pinar del Río han llegado a la consulta de convalecientes de COVID-19, programada durante la semana en los policlínicos de las cuatro áreas de salud de la urbe vueltabajera.

Según el jefe de la comisión municipal, Dr. Roberto Manuel Díaz Cuellar, el equipo lo integran especialistas en geriatría, ginecología y obstetricia, pediatría, medicina interna, psicología, entre otros.

“Una vez que el paciente recibe el alta epidemiológica lo orientamos según su afección y determinamos también el seguimiento en la atención primaria de salud”.

Las personas más vulnerables pertenecen a los grupos etarios entre 20 y 40 años y en menor medida la edad pediátrica, acotó la Dra.Yusdania Delgado Cruz, psicóloga.

“El cambio de rutina para un paciente convaleciente de COVID afecta psico-emocionalmente las diferentes esferas de la vida de una persona”.

En el diagnóstico, sobresalen entre las secuelas más frecuentes la ansiedad, la depresión, el insomnio, la fatiga, la pérdida de apetito; y en menor medida, la falta de aire por ejercicio físico y los dolores musculares.

Disminuir secuelas de la COVID-19 en el centro de un protocolo de actuación en Pinar del Río
Secuelas de la COVID-19. Infografía: Fátima Rivera Amador

“No ha sido necesario la reconsulta de los pacientes, pues el tratamiento rehabilitador y psicológico permite mejorar mucho los síntomas y contribuir a la recuperación”.

Dr. Juan Carlos Hernández Conill, especialista en Medicina Interna

El trabajo del equipo garantizará la efectividad de un nuevo protocolo del Ministerio de Salud Pública que se pondrá a prueba en el territorio, con la introducción de la eritropoyetina humana recombinante.

El fármaco de producción nacional, válido en el tratamiento de casos positivos, emerge como una esperanza para quienes se recuperan de la enfermedad.

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