En San Juan una nave se convierte en hogar

Gracias al Programa de Atención a la Dinámica Demográfica, los cinco hijos de Yanaisi Álvarez Hernández tendrán un hogar más confortable. Esta es la historia de cómo las bondades de ese humano proyecto impacta en una familia en Pinar del Río.

En unos días la mayor de mis niñas, que tiene 10 años y estudia música en la Escuela Vocacional de Arte, podrá cumplir el sueño de traer a la casa a su compañerita de aula», expresa emocionada la sanjuanera Yanaisi Álvarez Hernández.

Cuenta que su otra nena de ocho años le dice al padre, quien en todas las vacaciones va a buscarla para pasarse unos días juntos, que no lo acompañará más porque se quedará en su casita nueva, y que sus hijos varones, de siete y tres años, ya eligieron el color azul para su cuarto.

Pero adultos y padres al fin, ella y su esposo, además de compartir las motivaciones de los chicos, piensan en que pronto estos tendrán mejores condiciones para crecer como hombres y mujeres de bien.

«Ahora contarán con espacio para estudiar y jugar; no tendremos que dormir los siete en una misma habitación, sino que las niñas compartirán un cuarto, los varones otro y nosotros también uno, podremos sentarnos cada uno en una silla en la sala para ver el televisor…», razona esta madre de cinco hijos.

DE NAVE A CASA DIGNA

Hasta el pasado agosto, Yanaisi y su familia vivieron en un local que en algún momento fue comedor de la Forestal, en el municipio de San Juan y Martínez, pero las autoridades de esa Empresa se lo cedieron porque ella era trabajadora suya y no tenía vivienda.

Con el cambio de uso en la mano pidió ayuda a la dirección del Gobierno municipal para mejorar el techo y el piso de la nave, que estaban en pésimas condiciones. Allí recibió la asistencia demandada y luego la orientaron que solicitara un subsidio. En el 2017, el Consejo de la Administración Municipal (CAM) se lo otorgó.

Poco tiempo después de haber terminado la construcción de la célula básica de 25 metros cuadrados, Daniel Silva Rojas, diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular, visitó la casa de esta familia sanjuanera y le comentó acerca de un programa que el país ejecutaría para solucionar los problemas de habitabilidad de las madres de tres o más hijos menores de 12 años.

Luego de la visita del diputado, la joven de 34 años siguió el consejo que este le dio y pidió despacho con el presidente del Poder Popular Municipal, quien le aseguró que en cuanto se empezara a implementar el Programa de Atención a la Dinámica Demográfica, el CAM la tendría en cuenta.

«Pasó como un mes y fui otra vez al Gobierno a ver al vicepresidente de las construcciones, quien me explicó que tal vez no podían incluirme en el programa porque ya contaba con un subsidio. Ese día me fui desconcertada, pero bueno, me quedaba el consuelo de que lo había intentado. Cuando llegué a la casa y le conté a mi esposo, él me animó a volver al Gobierno a averiguar nuevamente. Y quién te dice que camino hacia allá, frente al Partido, me tropecé a la persona que me había atendido y con tremenda alegría me dijo: ‘Oye, felicidades, tu caso procede. Llamamos a provincia para asesorarnos mejor y nos dijeron que, en vez de dos cuartos más, lo que teníamos que hacerte era una casa de dos plantas’».

YANAISI ENTRE LAS MADRES BENEFICIADAS CON EL PROGRAMA

Yanaisi siempre lleva consigo las tarjetas de menor de sus cuatro hijos más pequeños.

Yanaisi siempre lleva consigo las tarjetas de menor de sus cuatro hijos más pequeños.

El territorio pinareño de San Juan y Martínez está entre los 32 municipios de Cuba donde la población decrece de forma natural y en los que el Gobierno cubano –para estimular la natalidad– entrega financiamiento a las madres con tres o más hijos menores de 12 años, para la rehabilitación, mantenimiento y construcción de sus domicilios.

Acerca de las bondades del Programa de Atención a la Dinámica Demográfica, Mayra López Expósito, especialista de la Dirección Provincial de la Vivienda, refiere que es un proyecto muy humano, que tiene en cuenta las necesidades habitacionales de este tipo de familias numerosas.

«Puede que esa madre y sus hijos vivan en una casa que solo requiere el mejoramiento del techo, el piso, la carpintería o las instalaciones eléctricas e hidrosanitarias. Quizás algunas de estas familias sufren hacinamiento y precisan la ampliación de un cuarto, un baño u otra habitación. A lo mejor hasta exista el caso al que le hayan asignado un subsidio de 25 metros cuadrados y ahora este programa les facilita agrandar la construcción».

López Expósito explicó que Salud Pública realizó el levantamiento e identificó 122 madres sanjuaneras con estas características, de las cuales solo 29 tienen la asignación por el CAM del dinero que necesitan, porque es un proceso paulatino que depende de la entrada de financiamiento al presupuesto del municipio y que en la medida en que esto ocurra, el Gobierno local continuará el otorgamiento de finanzas a las otras 93 féminas.

Yanaisi Álvarez Hernández es una de las madres del municipio de San Juan y Martínez que gracias a este programa podrá ejecutar las acciones constructivas que sean necesarias en su vivienda.

A ella le otorgaron 53 000 pesos para la ampliación de dos habitaciones. Como había construido mediante un subsidio y poseía licencia, gran parte de la documentación necesaria estaba adelantada y las tramitaciones que tuvo que hacer fueron mínimas. En cuanto le depositaron el dinero en la tarjeta magnética, empezó a comprar materiales, buscó a los albañiles y continuó la edificación aledaña al subsidio. El agrego casi está terminado.

EL INCONTENIBLE EMPUJE DE UNA MADRE

Esta madre considera que el éxito está en la perseverancia. Esa es la razón por la que no se ha rendido ante los obstáculos en el camino: demoras en las tramitaciones, inestabilidad en la entrada de recursos, falta de albañil que asumiera la construcción… Siempre ella ha sido más fuerte que todas las adversidades con las que ha tropezado.

«Esperaba que terminaran las reuniones para que me atendieran. Me enteraba que entraba cemento o cualquier otro material y madrugaba en el lugar que fuera preciso. Pedía prestado materiales a amigos y conocidos. Si los albañiles no venían a trabajar, los buscaba y hasta una peleíta les echaba, y los comprometía a que me ayudaran», rememora.

La falta de permanencia de algunos materiales en los puntos de Comercio, las lluvias y determinados problemas de salud han obstaculizado un mayor avance en la construcción de la casa, pero al momento de esta publicación los albañiles trabajaban intensamente en la obra y Yanaisi asegura que el cumpleaños del último de los niños –que es el 18 de enero– lo celebrarán en la casa agrandada.

Alguien pudiera pensar que esta mujer hizo lo incorrecto por haber tenido tantos hijos, mas ella da fe de que fueron niños deseados, no impedimentos en su vida.

«Yo siempre quise tener dos o tres hijos, porque mi familia era muy chiquita. A ver, tampoco pensé ser madre de cinco, pero llegaron y los tuve para amarlos y enseñarlos a quererse como hermanos y ser hombres de bien. Sé que no he podido darles lujos, pero algo sí me he propuesto y es que no le falte mi cariño, el plato de comida y un techo.

«Sueño con el día en que puedan tener su cuarto, un espacio en la casa para jugar o estudiar, una mesa grande donde podamos comer todos juntos… Por eso me esfuerzo y lucho. Espero muy pronto poder decirle a esa niña mía: ‘Mamita, ya puedes traer a tu amiguita de la escuela’».

Fuente Guerrillero
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