El equipo pinareño de béisbol categoría 15-16 se coronó campeón nacional luego de varios años sin saborear el metal dorado en estas lides.
El último precedente de alcanzar un podio, fue la plata en el año 2015 cuando el elenco dirigido por Arturo Echevarría sucumbió ante Ciego de Ávila.
Esta vez la historia fue distinta y bajo el mando de Leonel Medina los “vegueritos” aventajaron en la batalla a Villa Clara y Granma, respectivamente.
Antes del parón deportivo a causa de la COVID- 19, los más occidentales presentaban balance de 22 juegos ganados y seis perdidos y un promedio de 786, superior al de sus máximos perseguidores.
Pese a tener un pronóstico reservado previo al torneo, la tropa pativerde sacó la casta ganadora y dio un vuelco a los vaticinios.
“Desde un inicio nos planificamos clasificar entre los dos mejores segundos lugares de Cuba, pues estábamos en un grupo bien difícil. La Habana era el campeón nacional por cinco años consecutivos, Artemisa siempre da batalla y La Isla tenía un buen elenco. Estamos muy contentos con este logro, ya que trabajamos todo un año para hacer un papel decoroso y lo logramos”,
afirmó Medina, director del equipo.

De forma general los números colectivos fueron positivos y figuraron entre los mejores del certamen de este año, siendo el picheo el talón de Aquiles de la armada verde.
“Efectuamos 28 juegos, de los cuales ganamos 22 y perdimos seis. El equipo culminó tercero en la ofensiva con 332 de average, primero en defensa con 951 y estuvo entre los 10 primeros en picheo; aspecto que pudo haber dado mejores dividendos, pero los niños de primer año tuvieron que lanzar siempre en los juegos de nueve innings y esto dio al traste con que los resultados en cuanto a los lanzadores no fueran los más efectivos”,
agregó el manager.
Sin embargo, estos chicos son el futuro de la pelota en la provincia y sobre ellos descansa la responsabilidad de mantener a Pinar del Río en la élite de la pelota cubana.
“Es un equipo que tiene mucho talento, creo que en las categorías que continúan deben reforzar el trabajo con estos muchachos porque hay materia prima para lograr a mediano plazo buenos resultados para el territorio”, nos dice Leonel convencido de la calidad de sus jugadores.
Por el momento los campeones seguirán entrenando desde sus casas y pensando en el próximo año. Algunos pasarán de categoría e intentarán dar lo mejor de sí en los juveniles, mientras que el otro grupo tendrá la díficil misión de mantener el oro alcanzado.