Inocuidad de los alimentos ¿Prioridad en puntos de venta?

En varios puntos de venta de Pinar del Río, ya sean estatales o por cuenta propia, se pierde cada día la garantía de inocuidad, esa que nos asegura unos  alimentos libres de bacterias, virus u otros efectos dañinos para la salud.

Es frecuente ver como dependientes cobran y despachan un producto alimenticio de manera simultánea, hablan encima de la comida como si no importara, se limpian las uñas con el cuchillo con el que pican la carne que luego va al pan, no utilizan los utensilios que tienen a la mano o deambulan por las calles con esos deliciosos dulces sin protección.

Ernesto Che Guevara dijo en una ocasión que la calidad es el respeto al pueblo, ¿Y qué pasa entonces cuando se incumplen las normas técnicas y se violan las buenas prácticas en la prestación de servicios?¿Dónde está ese respeto?

Inocuidad: Derecho del consumidor

Hoy en día existen 606 Normas Cubanas de alimentos en las cuales se establecen los requisitos de calidad e inocuidad para cada uno de los productos.

¿Saben esto los dependientes, administrativos y los propios clientes que ven sus derechos vulnerados cada día?

Por qué existen locales con licencia sanitaria que evidentemente no cuentan con normas básicas de higiene tanto en las instalaciones como en sus trabajadores.

Por citar algunos ejemplos están los mostradores de mercados Ideal llenos de moscas, las mesas sucias de cafeterías entre otros tantos.

Evidentemente no basta con incrementar las medidas de inocuidad en las industrias, velar por la cadena de distribución o mantener las temperaturas adecuadas, si a la hora de ofertar un producto no cumple con los requerimientos mínimos indispensables de calidad e higiene.

Hasta 200 tipos de enfermedades pueden provenir de la mala manipulación de los alimentos, mantener la temperatura adecuada, o lavarse las manos son algunas de las pequeñas cosas que se pueden hacer para mantener la calidad e inocuidad de estos.

Pese a las normas existentes y aunque no es una práctica generalizada en todos los puntos de venta, en algunos de los establecimientos estatales y privados y mercados agropecuarios del territorio pinareño, la comercialización de alimentos  como cárnicos, lácteos u otros, no disponen de condiciones de climatización para la exposición de estos.

Incentivar una cultura de higiene y desarrollar acciones para que se cumplan las normas que se establecen para mantener la calidad de los productos constituyen retos para las entidades del territorio.

vNo basta con recogerse en papeles el cómo y el por qué de esas leyes vitales para la salud, si las estadísticas y los hechos cotidianos demuestran cuánto se debe hacer aún para el acatamiento real de estas, donde los organismos estatales y gubernamentales rectores tienen que desempeñar un papel mucho más activo.

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