La solidaridad es una de las claves que motiva a los jóvenes consolareños que se sumaron al llamado de su organización (UJC) para contribuir con la distribución de medicamentos.
Organizados en grupos por todos los consejos populares, mantienen vínculos de trabajo con las farmacias, donde recepcionan los medicamentos controlados e indispensables para las personas de la tercera edad.

“Son maravillosos esos jóvenes. Me han traido mis medicamentos para la hipertensión y la diabetes. Hace dos meses que no tengo que salir a buscarlos. Eso me da tranquilidad, yo sé que es una cosa segura. Eso solo se puede ver en un país como Cuba, donde la humanidad y la solidaridad son principios fundamentales de la convivencia”,
manifiesta Zara Herrara Galá, beneficiaria de la iniciativa.
Con los medicamentos entregan sonrisas y comparten preocupaciones, a la vez, que sienten la satisfacción de cumplir con un deber social y saberse útiles.
“Para mí es un deber. Siento que no solo estoy apoyando a esas personas que necesitan nuestro acompañamiento, sino también a la Revolución, a la que le debo lo que soy”,
dijo Yaneisys Pérez Gabilán, joven consolareña.

“Se han sumado jóvenes de todos los consejos populares. Hoy le llegamos a 420 personas. Realizamos el trabajo de conjunto con las farmacias, y siguiendo las orientaciones del sectorial de salud emitidas en los grupos temporales”, informó Jefferson Pelegrín González, Primer Secretario de la UJC en el territorio.
Toda vez que es necesaria la participacion de estos jóvenes ante la lucha contra la COVID-19, ellos saben responder al llamado para garantizar la distribución de los medicamentos, que reciben con gratitud aquellos a quienes se les pidió quedarse en casa para proteger su salud.
Una muestra de solidaridad y unidad por el bienestar de todos.
