La pueba de paciencia más fuerte, aprender a esperar el resultado

Soy de poca paciencia, quizás es uno de mis defectos. Los minutos antes de empezar una prueba, de ponerme una inyección o de discutir un trabajo son las sensaciones que más detesto. 

Hace cuatro días que estoy en el centro de aislamiento de la escuela especial Marcelo Salado en el municipio de San Luis esperando el resultado del PCR que me realizaron hace dos días y decidirá mi estancia las próximos semanas. La prueba de paciencia más  fuerte por la que he pasado, porque está en juego mi salud.

Aquí estoy conviviendo con personas de todas las edades. Cada una de ellas un mundo, una historia.  Thiago es el más pequeño, él sabe que no puede quitarse el nasobuco, con solo 18 meses sonríe y anima a todos los que  somos cómplices de sus desvelos en la madrugada pidiendo leche.

Dioci, la mayor de todos, es diabética y tiene problemas en la columna, es la que más dolencias tiene, sin embargo sus lágrimas no son por la salud sino por Tifón, un perro salchicha que desde la muerte de su madre es su única compañía y que por primera vez tuvo que dejar al cuidado de los vecinos.

Están los hermanos Pedro y Pastor que desde que llegaron no hacen más que pensar en sus nietos. Ellos son los más tranquilos aquí, dan serenidad cuando los más pequeños revolucionan el lugar.

Ainhoa, la pequeña de ocho años, mudó una muela de leche esta mañana y la guardó para ponerla en la casa con los demás dientes. Su abuela Amada, sin dudas la de más paciencia. Llegó con sus nietos y le ha tocado entretenerlos, separarlos para que guarden el distanciamiento, regañarlos, dormirlos y   consolarlos porque -«mamá puede tener el coronavirus».

Hoy llegó la enfermera con la noticia de que estábamos esperando. Comenzó diciendo nombres y para nuestra alegría todos eran negativos. Solo cuatros muestras eran inhibidas, entre ellas la mía.

La incertidumbre ahora es mayor, ya despedí a quienes fueron mis compañeros de cuarto por este tiempo y a mí me toca seguir esperando. Al final este tiempo no solo servirá para mi salud sino para  tener la  paciencia que me falta.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Ingrese aquí Captcha : *

Reload Image