En el Hospital Provincial Pediátrico “Pepe Portilla”; de Pinar del Río; se mantienen bajo seguimiento nueve pacientes menores de edad positivos a la COVID-19.
Según la directora de dicho centro asistencial; doctora Maité Cabrera Hernández; la mayoría de estos pacientes llegaron asintomáticos y mantienen un adecuado estado de salud.
“Algunos; en un inicio; manifestaron varios síntomas ante la aplicación del Interferón; la Caletra y la Cloroquina; como: fiebre elevada; náuseas, vómitos y deposición líquida; pero de manera general la evolución de los pacientes es muy favorable.”
- ¿Qué medidas aplican para garantizar el resto de los servicios del centro?
“El hospital mantiene su vitalidad y la atención a pacientes con otras morbilidades; lo cual requiere un gran esfuerzo del personal médico; tratando de aplicar todas las medidas higiénico-epidemiológicas para evitar complicaciones y que se nos enfermen otras personas”.
“Nos mantenemos con el uso permanente del nasobuco para personal y pacientes; no se permiten visitas al pediátrico; se trata que haya estabilidad en los acompañantes para evitar que muchas personas entren a los servicios de hospitalización.
“También se hace hincapié en el lavado de manos; uso del hipoclorito; el distanciamiento social y se toman medidas para que el personal médico se proteja; existen todos los medios de protección para que cada cual pueda emplearlos de acuerdo a la labor que realiza”.
- En el caso de que lleguen pacientes con síntomas respiratorios al cuerpo de guardia ¿cómo proceden?

“Tenemos una preclasificación en el cuerpo de guardia; lo cual permite que exista uno para el resto de las morbilidades y otro independiente; con otro flujo; para los pacientes con sintomatologías respiratorias u otras asociadas a la CCOVID-19; para evitar el entrecruzamiento con pacientes sanos”.
La especialista pinareña explicó que los sospechosos se ingresan en una sala para la observación y estudio; y además funciona otra como servicio cerrado para los pacientes con Infecciones Respiratorias Agudas.