Hoy se cumplen 153 años de que le fuera otorgado el título de ciudad al municipio cabecera vueltabajero.
La tenencia de este título se le concede, por Orden Real; en 1867 por sus atractivas características.
Actualmente Pinar del Río se muestra como una urbe rejuvenecida motivo de las muchas transformaciones que ha acogido con el decursar de los años.
Sin embargo, aún conserva su estilo colonial; al tiempo que contempla una modernización en sus fachadas.
La reanimación lograda en esta urbe es resultado de los propósitos incluidos en el programa integral por etapas; dirigido a elevar la calidad de vida de los habitantes y la estricta preservación de la memoria histórico-cultural de la ciudad.

Moderna y rejuvenecida, la urbe pinareña arriba a los 153 años conservando este merecido título; celebración que tendrá limitantes ante la presencia de la pandemia y la imperiosa necesidad de cumplir las medidas higiénico-sanitarias vigentes en el país.

Esa es la razón fundamental para que no se desarrollen grandes celebraciones este 10 de septiembre, pero aú así, estarán abiertas al público varias exposiciones fotográficas y de la plástica de la autoría de nuestros artistas pinareños, quienes han logrado captar en más de una ocasión la esencia cultural que hace más de medio siglo convirtió a vueltabajo en ciudad.
A pesar de que será una festividad atípica por la COVID-19, el pueblo pinareño posee razones infinitas para no pasar por alto este nuevo cumpleaños de la Cenicienta de Cuba.