A dos meses de cumplir su mandato, el presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, afirmó hoy que deja un país con un sistema político estable y con una situación social tranquila.
Así lo resume en entrevista concedida en exclusiva al Diario La República, y lo fundamenta en que acudió junto a su sucesor Luis Lacalle Pou a la investidura de Alberto Fernández, en Argentina, y que los conflictos internos no se comparan con los de otros países en la región.
Aceptó que Uruguay tiene dificultades económicas, pero que ‘también es una isla en la región’ con 16 años de crecimiento ininterrumpido, y el reconocimiento de grado inversor en el área.
‘Es cierto, hemos perdido decenas de miles de puestos de trabajo, 50 mil, 60 mil, pero en estos años generamos 300 mil y se avanzó mucho en políticas laborales, en políticas sociales’, acotó.
Vázquez se manifestó convencido de que el pueblo uruguayo ‘cuando tuvo que enfrentar situaciones muy difíciles lo supo hacer, lo hizo con inteligencia pero con firmeza’, y todas estas virtudes unidas hablan de la sabiduría que es reconocida a nivel internacional.
Reafirmó la intención de no irse para su casa el 2 de marzo y en cambio contribuir modestamente transmitiendo la experiencia vivida y compartirla con los frenteamplista con los que tiene una enorme confianza.