El día de San Valentín, es una festividad de origen cristiano que se celebra anualmente el 14 de febrero; como conmemoración de las buenas obras realizadas por san Valentín de Roma, que están relacionadas con el concepto universal del amor y la afectividad.

La fiesta en sí es conocida como un evento cultural significativo desde lo religioso por la gracia del día de San Valentín; y desde lo laico por relacionarse con los sentimientos del amor y la amistad.

Aunque de generación a generación se ha hecho tradicional solo vincular el 14 de febrero al amor únicamente a la pareja; si hurgamos en sus raíces, se va más allá de ese marco estrecho; por lo que hoy en tiempo de tempestades que laceran al tierno sentimiento. Así mismo, expandirlo con buenas acciones revitalizaría lo único que garantiza la paz en el mundo.

El amor a la familia, ya sea la sanguínea como la adquirida por las buenas vibras y actitudes de pocos amigos, merecen hablar que el amor aun existe, a pesar de la guerra en el mundo y de familias divididas por diferentes causas, entre ellas las ambiciones económicas.

Y aunque, hoy es un día de festividades y de enaltecer el amor, muchos se disponen a compartir de forma privada y otros prefieren visitar un teatro, en fin cada cual elige la manera de rendir honor al sentimiento más puro de este mundo.

También está la familia adquirida, no la biológica, aquella que con aciertos y desaciertos forma parte de la vida cotidiana, es la que sumó el trabajo, sí porque en la oficina, departamento o redacción en nuestro caso, se pasa el mayor tiempo del día y sin ser perfectos trabajamos enamorados de lo que hacemos .
El amor merece un altar, hoy más que nunca, que no estamos en los tiempos del cólera, pero sí en tiempos de contaminación global, en tiempos de enfermedades contagiosas como el coronavirus. En tiempos de crisis de valores, en tiempos de guerras de rapiñas y de un egoísmos brutal, merece entonces al menos reflexionar hoy.
Reguemos amor por todo el mundo, la vida es una y para vivirla a plenitud debes recibir y expandir amor. Más que una celebración, es momento de pensar como podemos ser felices y hacer felices a los demás; sin herir a nadie, un S.O.S al amor.
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