En estos días me comentaban que siempre estoy a la defensiva, y no lo estoy, lo que no podemos es ser absolutos. Sé que tenemos muchos problemas, que en ocasiones no se encuentran todos los productos para hacer el plato que queremos.
Que es mucha la inventiva que hay que desarrollar para llevar a buen fin la alimentación de la familia. Siempre ha pasado, nuestras abuelas y madres también tuvieron dificultades, en algunos casos no se tenía el producto y, en otros, no había el dinero para comprarlo, pero de esto no se enteraban los miembros de la familia, solo el cabeza de familia y la cocinera.
Esto sucedía en la gran mayoría de las casas, al igual que cualquier problema, no llegaba a los niños. Pues no se ventilan los problemas de manera abierta, decía mi abuela, para no preocupar a los niños.
Pero nuestras abuelas y madres eran muy precavidas, aprovechaban todo al máximo y el trabajo en la cocina era el día entero. Hoy queremos comer, no trabajar, ni pasar trabajo cocinando y buscamos lo más fácil y rápido de hacer. O se resuelve el problema con una pizza.
Sé que la vida de las mujeres no es la misma, como he comentado en otros trabajos. Pero en estos momentos tenemos que trabajar duro para lograrlo. Muchas veces cuando hablo de plátano me dicen “pero no hay”, que “cómo ponen esas recetas”.
No escribo para un lugar determinado, por ejemplo, es posible que en La Habana se encuentren plátanos y en otra provincia no. Pongo la receta, si se tiene o se puede, se hace, pero eso no quiere decir que la receta no se pueda hacer, que las especias a utilizar se encuentren.
Preparémonos para la contienda y siempre que podamos sembremos nuestras especies en cantero o cacharro; las tendremos disponibles. Yo lo que hago, si encuentro plátanos, aprovecho para comer y el otro lo preparo y guardo para el momento que no se encuentren.
Tenemos que aprovechar la época de producción, los precios por lo general son más asequibles. Por ejemplo, en mi caso pelo los plátanos, hago chicharritas, las coloco en nylon bien envueltas y las congelo. Preparo tachinos o tostones, los pre elaboro y los congelo.
Los plátanos maduros los pueden preparar también y congelar, al igual cuando consigo la papa o boniato, primero les doy un hervor y los pongo en nylon a congelar, en el caso del tomate y el ají, los lavo, escurro, los pongo en nylon, y los congelo.
La pulpa de frutas, todo bien envuelto y ordenado en el congelador, de ser posible con fecha para utilizar los de más tiempo. Si no le da para el año, le da para una parte de este.
En el caso de la cebolla las pueden poner en pomos con vinagre para conservarlas. Los ajos, se pueden poner en aceite, aprovechando tanto el ajo como el aceite.
O se pueden poner en vinagre para saborizarlo y emplear. Igual hago con el jengibre, lo lasqueo bien le doy un hervor con sal y lo guardo, lo conservo, con el agua me da para preparar té con canela o lo pongo en el vino seco para saborizarlo y emplearlo en las comidas.
Todo depende de la idea y de la forma que usted se organice en su cocina para hacerla más amena y agradable. Yo paso los mismos trabajos que pasa cualquier mujer para cocinar, eso sí, aprovecho todo. Las viandas, menos la yuca y plátano, no las pelo, las hago con cáscara y si tengo que pelar la papa, las cáscaras las frío; es un saladito muy especial.
Hoy les propongo una sopa de pepino, empanadas rellenas con picadillo, cafiroleta y dulce de harina con coco.
Sopa de pepino
Ingredientes (4 servicios):
Dos pepinos grandes, 1 taza de pan en dados tostados, 1 cucharada de aceite, 1 cebolla, 1 ají pimiento, 1 tomate maduro, 4 dientes de ajo, 1 taza de caldo o agua, 1 cebollino fresco, pimienta, ¼ mazo de perejil y sal a gusto.
Preparación:
Limpie y pique la cebolla finamente. Lave, limpie y pique finamente el ají y el tomate en cuatro. Limpie y macere los ajos. Lave y pique el cebollino y el perejil bien fino. Lave, pele y pique los pepinos en ruedas de 1cm.
Ponga una cacerola a la candela con el aceite, la cebolla, el ají, los ajos y por último el tomate. Fría hasta que la cebolla esté suave, pero no dorada. Agregue el pepino y déjelo unos minutos. Agregue el caldo y déjelo hasta que rompa a hervir y el pepino esté suave. Bájelo y páselo por la batidora.
Sírvalo en fuente o en platos individuales, con el cebollino, el perejil y los crestones de pan.
Nota: La receta original lleva ½ taza de yogur, si lo tiene agréguelo, de lo contrario lo hace como sugiere esta receta.
Empanadas rellenas con picadillo de cerdo

Ingredientes (4 servicios):
Dos tazas de harina de pan, 1 taza de picadillo hecho, ¼ paquete de mantequilla, 1 huevo, 1 huevo duro, 1 cucharita de la ralladura del limón, 4 cucharadas de azúcar, 2 cucharadas de agua y una pizca de sal.
Preparación:
Lave y exprima el limón. Lave, limpie y pique el ají finamente. Lave, limpie y pique la cebolla en ruedas finas. Lave, limpie y pique el tomate en tiras.
En un mármol o fuente honda cierna la harina. Haga un hueco en el centro y eche la yema y la clara del huevo, el azúcar, la ralladura de limón, el agua y la sal y amase bien hasta obtener una masa consistente y homogénea. Déjela en reposo.
Pasado el reposo de la masa, extiéndala en una mesa enharinada, para que no se peque, y pique la masa en dos. Estire con un rodillo, formando dos tapas.
En una de las tapas ponga el picadillo y encima las ruedas del huevo, cúbrala con la otra tapa. Hágale cortes pequeños en el centro y cierre los bordes presionando bien con los dedos de las manos.
Píntelo con el huevo crudo batido. Póngala a hornear en una bandeja previamente engrasada hasta que introduzca un palillo y esté cocida y dorada.
Se puede hacer en una olla previamente engrasada y sin presión, a fuego lento, durante 25 minutos, revisando de vez en cuando e introduciendo un palillo para ver si está lista. Sírvala en una fuente cortada en cuñas.
Cafiroleta

Ingredientes (4 servicios):
Tres boniatos medianos, 6 tazas de azúcar, 2 tazas de coco rallado, 3 tazas de agua, 5 yemas, 1 limón y canela molida a gusto.
Preparación:
Lave, limpie y pique los boniatos en cuatro. Lave el limón y extráigale tiras de la corteza. Haga el almíbar grueso con el azúcar y el agua. Exprima el coco rallado en un paño y extráigale la leche y resérvela.
Ponga a la candela una cacerola con los boniatos y agua suficiente y déjelos cocinar con un poquito de sal, cuando estén, bájelos déjelos refrescar y póngalos en una fuente y redúzcalos a puré.
Añada la almíbar y con una paleta de madera dele paleta hasta que todo esté bien mezclado. Agregue la leche de coco, las yemas y mezcle bien. Póngalo en una cacerola a la candela dándole paleta hasta que espese bien, bájelo del fuego y viértalo en un molde, pulverícelos con canela molida por encima. Puede, si lo desea, ponerlo en una bandeja previamente engrasada y hornearlo durante 10 minutos.
Dulce de harina de maíz con coco y queso

Ingredientes (4 servicios):
Dos tazas de harina, 3 tazas de leche, ½ taza de coco rallado, 1 taza de dados de queso, 5 tasas de agua, 1 taza de azúcar, ¼ barra de mantequilla, canela y sal a gusto.
Preparación:
Lave la harina. Póngala en un cacerola a la candela con la leche, el agua, el coco, el azúcar y sal. Cocínela a fuego lento, moviéndola constantemente con una cuchara de madera para que no se hagan pelota. Cuando esté cocida se le añade el queso y la mantequilla, se mezcla todo y se vierte en una fuente. Polvoréela con canela.