El Ministerio de Energía y Minas (MINEM) y el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) informaron que el horario de verano se mantendrá en Cuba hasta el 7 de noviembre de 2027, una medida excepcional dirigida a disminuir las afectaciones eléctricas que enfrenta el país.
Según la nota conjunta, el objetivo es reducir la demanda de electricidad durante las horas de mayor consumo en la tarde y la noche. Las autoridades estiman que, de no adoptarse esta decisión, los apagones aumentarían en unos 126 mega watts (MW) durante el horario pico. De esa cifra, 76 MW se ahorran por el menor uso de iluminación artificial y otros 50 MW gracias al aporte de la generación solar fotovoltaica.
Para comprender mejor la medida, es importante recordar que el horario de verano adelanta una hora los relojes respecto al horario normal. Esto permite aprovechar más la luz natural al final de la tarde, cuando el consumo eléctrico en viviendas, comercios e instituciones suele elevarse considerablemente. Como consecuencia, durante los meses de invierno el amanecer ocurrirá más tarde según la hora oficial.
A fin de evitar dificultades para estudiantes y trabajadores, las autoridades decidieron retrasar 30 minutos la entrada a escuelas y centros laborales entre el 1 de noviembre de 2026 y el 14 de marzo de 2027. Además, las entidades podrán ajustar sus horarios de trabajo de acuerdo con sus características organizativas, sin afectar el salario de los trabajadores.
La decisión forma parte de las acciones para enfrentar el déficit de generación eléctrica, reducir la duración de los apagones y aprovechar mejor la energía disponible, especialmente la proveniente de fuentes renovables, en un contexto marcado por las dificultades del sistema electro energético nacional.









