Como guiando manualmente a su pueblo, la estatua de José Martí en la Tribuna Antimperialista de La Habana parecía señalar el camino a la multitud de cubanos que se congregó esta mañana. La concentración fue una reafirmación del compromiso con la Patria y un solemne homenaje a los 32 combatientes caídos heroicamente durante el criminal ataque perpetrado por el gobierno de los Estados Unidos contra la hermana República Bolivariana de Venezuela.
La elección de este escenario no es casual. La Tribuna ha sido testigo, en otras ocasiones como esta, de cómo Cuba rinde tributo a la valentía de sus héroes. Desde allí, la nación ratifica los principios de no callar ante las injusticias, alzar la voz contra el injerencismo y de proclamar la fortaleza de una nación firme en los principios de su Revolución.




(Noticia en construcción)
Tomado de Cubadebate







