Cuba sabe lo que es cargar el peso de una guerra económica que no declaró, aseveró hoy Adriana Regalado, estudiante de cuarto año de la carrera de Derecho, durante una concentración de mujeres de varios sectores de la sociedad de Pinar del Río contra el bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos.
Viola el derecho internacional, pisotea principios elementales de igualdad y desarrollo y contradice todos los tratados globales en materia de derechos humanos, aseguró la joven, una de las tantas nacidas en la mayor de las Antillas bajo el asedio de una medida hostil en vigor hace más de seis décadas.
No es una política, es una agresión y la enfrentamos a diario: sabemos lo que significa que un banco extranjero cierre una puerta por miedo a sanciones, que un medicamento no llegue a tiempo, que un equipo médico quede retenido en un puerto, que un alimento básico se encarezca porque debe viajar por rutas torcidas para esquivar castigos, argumentó.
Sabemos lo que es ver a una madre angustiada pues no hay reactivos, a una enfermera improvisando soluciones, a una maestra multiplicando recursos que no existen, refirió Regalado
Esta isla ha demostrado que no sabe rendirse. Hemos aprendido a resistir sin perder la cordura ni la claridad política, dijo.

No hay excusa para que un país poderoso intente rendir por hambre, escasez o desesperación a un pueblo pequeño, pero digno, destacó.
También alzó su voz Osmary Calero Arronte, doctora del policlínico Luis Augusto Turcios Lima, de la ciudad capital, quien dejó bien claro algunas de las formas en las que el bloqueo impacta en la Salud Pública.
Nos niega lo básico para poder brindar la atención que todos merecen- añadió-. Cierra la puerta a proveedores y penaliza navieras, eso significa en la práctica días de agonía para los pacientes, tratamientos interrumpidos, cirugías postergadas, y en los casos más crueles, vidas que se apagan prematuramente.
El bloqueo impide acceder a medios diagnósticos modernos, y a piezas de repuesto para nuestros equipos. Mantenemos con ingenio lo que en otros países sería obsoleto; pero todo tiene un límite, sentenció.
¿Hasta cuándo tendremos que improvisar para salvar vidas?, cuestionó la joven.
Todos sabemos que el bloqueo nos priva de lo que necesitamos hoy y las soluciones que podemos ofrecer al mundo mañana, refirió.
El acto coincidió con el aniversario 96 del natalicio de Vilma Espín Guillois, revolucionaria y defensora incansable de la justicia.
Tomado de Agencia Cubana de Noticias







