La Plata, histórica zona del oriente cubano, fue el escenario escogido para la firma de la primera Ley de Reforma Agraria, cuerpo legal que definió el carácter de la revolución triunfante.
En ese sitio de la Sierra Maestra, Fidel rubricaba el 17 de mayo de 1959 el documento que abolía el latifundio en Cuba y entregaba la tierra a los verdaderos dueños, los hombres que la trabajaban en precarias condiciones y a cambio de miserables salarios.


«Nosotros entendemos que esta Ley inicia una etapa enteramente nueva en nuestra vida económica y que un esplendoroso porvenir espera a nuestra patria si nos dedicamos a trabajar todos con el mayor ahínco», sentenciaba Fidel aquel día en La Plata.
Más de 100 000 familias se beneficiaron con la entrega de tierras, acción que acompañaría el decursar de la triunfante Revolución y despojaría a compañías norteamericanas del 80 por ciento de los mejores suelos del país que estaban bajo su dominio y explotación.as del país que estaban bajo su dominio.
«Esa Ley marcó el inicio de la lucha del imperialismo yanqui contra nuestra patria; es decir, que la Ley de Reforma Agraria fue el motivo de la guerra que los monopolios norteamericanos desataron contra nuestro país…», reconocía el Jefe de la Revolución en 1962.


El 17 de Mayo se instaura en Cuba como Día del campesino en honor al güireño Niceto Pérez, defensor de los derechos del hombre del campo y asesinado en 1946 en el oriente del país.
La fecha también fue escogida para crear la Asociación de Agricultores Pequeños (ANAP), genuina representante de los hombres y mujeres que llevan con orgullo el sombrero de yarey.









