Tras el corrimiento del programa de siembras tabacaleras resumidas en 12 152 hectáreas (ha), en las vegas de Pinar del Río se decide el cumplimiento del plan de entrega a las industrias del torcido y la cigarrería.
Con 11 426 ha plantadas, la mayor productora de Cuba reporta el 94 por ciento de lo previsto en el período que demandó del esfuerzo de los productores.
Previo al inicio de las siembras, las lluvias de septiembre ocasionaron la pérdida de 19 000 canteros y ello condujo a extender el cronograma fijado oficialmente para iniciar en octubre.
Posterior a ello, explica el director agrícola del Grupo empresarial Tabacuba, Osvaldo Santana Vera, la sequía se hizo fuerte fundamentalmente en el norte de la provincia donde las fuentes de abasto se agotaron.
A pesar de ello, el municipio de La Palma figura entre los que cumplieron los planes de siembra y junto a este, Sandino y Guane, argumenta.
Hoy las áreas de rebrote y picadura reviven en las vegas con el propósito de incrementar la materia prima demandada por la industria.
Santana Vera recalcó que fue significativo en el período la construcción y reparación de tranques que permiten el almacenamiento de la lluvia para facilitar el regadío.
Resaltó también la instalación de sistemas fotovoltaicos, un programa que hace dos años implementa el grupo empresarial para sustituir la matriz energética en el laboreo de las plantaciones y en la actividad de la pre-industria.
Unos 230 de esos sistemas se montaron en la campaña precedente y 832 deberán quedar instalados antes de que concluya la actual, añade Santana Vera.
Dado que el 50 por ciento del riego en las vegas de Pinar del Río (más de 5 000 ha) demanda electricidad,Tabacuba aspira a sustituirlo por fuentes renovables de energía en el período (en lugar de campaña) 2026-2027 cuando la mayor productora del país deberá crecer en áreas dedicadas a la solanácea.
El pico de recolección se aproxima y de su celeridad dependerá el éxito de la campaña en los campos de Vueltabajo.








