El Centro de Neurociencias de Cuba alertó desde su perfil en Facebook sobre los riesgos para la salud derivados de la quema no controlada de desechos en zonas urbanas, práctica que libera sustancias tóxicas capaces de afectar el cerebro y otros órganos vitales.
La institución explicó que al incinerar plásticos, baterías y equipos electrónicos se generan metales pesados y dioxinas, compuestos que atraviesan la barrera hematoencefálica y actúan como venenos neurológicos.
Según especialistas, la exposición prolongada a estas sustancias puede dañar la memoria, alterar el desarrollo cognitivo en la infancia y favorecer la aparición de enfermedades neurodegenerativas.
El Centro precisó que la combustión incompleta de residuos produce contaminantes persistentes en el ambiente y en el organismo humano, donde pueden permanecer durante años.
Investigaciones científicas han demostrado que las dioxinas afectan también el sistema hormonal, además de provocar daños en pulmones y corazón, y contaminar el suelo y el agua.
La entidad subrayó que incendiar basureros no constituye una solución, sino que convierte esos espacios en focos de veneno para la población.
El Centro de Neurociencias de Cuba exhortó a evitar esta práctica y recordó que proteger el entorno equivale a cuidar la salud mental y física de la comunidad.
Tomado de Agencia Cubana de Noticias









