Portada » Bebe cumplió 103

Bebe cumplió 103

Facebook
Twitter
Telegram
WhatsApp
Correo Electrónico
Imprimir

Cuando me hablaron de una anciana que con toda claridad cumple este 24 de febrero, sus 103 años, no dudé en ir a conocerla y acercarme a su vida centenaria.

Cámara en mano, nuestro equipo de trabajo llegó al Reparto Lázaro Acosta, Calle F, número 120. Allí encontramos a Nieves María Soto Piña, quien nos recibió con alegría y desde el inicio se mostró presta al diálogo.

Bebe, como todos le nombran, vive rodeada del cariño de su familia, compuesta por una hija que aunque no es biológica, sí está a su lado desde los 7 años por avatares del destino. Y no pudo hallar mejor refugio aquella infante, hoy Licenciada en Enfermería, que la madre que dio luz a su existencia.

Engrosan el hogar, varias nietas y bisnietas, que día a día colman de cariño a la veterana.

Nos habló de su pasado y el papel que ejerció como criada en una casa de ricos siendo muy joven en Arroyos de Mantua, de donde es natural. Rememoró su participación en la lucha clandestina junto al hombre que eligió como esposo, quien le impregnó el odio a la tiranía batistiana y la incentivó a realizar acciones para ponerle fin y lograr su derrocamiento.

Cuando habla de Fidel, brillan sus ojos en señal de gratitud. Lamenta no haberlo visto en persona, pero expresa con certeza que está viva gracias a él y a la Revolución que forjó.

Al preguntarle la fórmula para llegar a los 103 años, manifestó que tener buenos hábitos alimentarios, hacer ejercicios y la paz espiritual, son cuestiones básicas para hacer duradera la existencia. A ello suma la unidad familiar y el estar rodeada de amor no solo de los parientes, sino de vecinos y amigos, que según pude percatarse en mi estancia allí, suelen ser muchos.

Bebe, escoge arroz sin necesitar espejuelos, es coherente en lo que dice, ríe, baila, y hasta aporta aún en la cocina.

Vi en ella a una mujer valiente y firme en sus conceptos, una madre apasionada y amorosa, una abuela que protege con denuedo a sus nietos y bisnietos.

Vi también fuerza en su mirada, deseos de vivir y certeza de que llegará a los 120 con la ayuda de Dios, como ella misma expresara.

Fue una tarde feliz, de esas que solo dan margen a pensar, de que vale la pena vivir.

Compartir:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicaciones Relacionadas

Scroll al inicio