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Cuba no se anexa, la soberanía de esta isla se respeta

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Foto: Henry Omar Pérez

Este martes una imagen circuló en redes sociales, donde se pretende incluir a Cuba como parte de los Estados Unidos (EE. UU.), no es solo un simple montaje, tiene un mensaje claro y es una ofensa a nuestra historia, a nuestros muertos, a nuestra bandera. 

Las reacciones en redes sociales fueron inmediatas; Ana Simón, usuaria de Facebook, comentó que «anexionismo de nadie, Cuba es y será libre e independiente». 

En ese sentido, en la misma red social, Amparo Acosta dijo versos del poeta Bonifacio Birne: “Si deshecha en menudos pedazos llega ser mí bandera algún día nuestros muertos alzando los brazos la sabrán defender todavía”.

Por su parte Crespo Baquero Yuniasky, comentó que «insulta ver a este patán (Donald Trump), con esta imagen de inteligencia artificial donde Cuba es parte de EE. UU.; hace más de un siglo en esta isla, se peleó duro por la soberanía y la independencia que hoy tenemos».

«Mientras quede un cubano digno, no seremos colonia de nadie», concluyó.

La isla fue víctima de las intervenciones norteamericanas en tres ocasiones y siempre tuvo el rechazo de los criollos, entre las acciones mas recordadas está el ultraje al monumento de José Martí por un marine yanqui, acto que recibió el firme rechazo del pueblo cubano. 

Con la Enmienda Platt supimos del desdén con que se ha pretendido reducir nuestra nación a un apéndice geopolítico; aunque ellos lo nieguen, ese fue el sueño frustrado con la Revolución de 1959.

 José Martí, que conoció de cerca el rostro del imperialismo, lo dijo sin ambages: “Viví en el monstruo, y le conozco las entrañas y mi honda es la de David”.

Sabía el Apóstol las verdaderas intenciones del vecino del norte y en su carta inconclusa fue claro: “…todos los días en peligro de dar mi vida por mi país, y por mi deber —puesto que lo entiendo y tengo fuerzas con qué realizarlo— de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América.”

Y Bonifacio Byrne, al regresar a la patria, escribió con el alma desgarrada al ver ondear dos banderas sobre La Habana: “Al volver de distante ribera / con el alma enlutada y sombría, / afanoso busqué mi bandera / y otra he visto además de la mía… / ¡Y he visto en su sombra brillar / mi bandera, que nunca debiera / haber sido otra que aquella / que en mi pecho aprendí a amar!”.

Desde nuestros aborígenes hasta los jóvenes que hoy defienden la soberanía con la palabra y el alma, Cuba ha sido tierra de resistencia. 

Cuba no se vende, no se rinde; no, Donald Trump, nuestra bandera no se superpone: “Y no deben flotar dos banderas / donde basta con una: la mía”.

Tomado de ACN

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