Mucha gente me dice que ni por todo el dinero del mundo hace esto; pero es un trabajo como otro y gracias a él hoy soy un hombre más sensible, asegura Florencio Idael Santana Pacheco, chofer de uno de los cinco carros fúnebres eléctricos con que cuenta Pinar del Río.
Hace más de un año llegó a la Empresa de Transporte Agropecuario, en la provincia más occidental, para integrar el colectivo de hombres que cada día refuerza los servicios necrológicos, en un contexto de crisis energética gracias a la asignación de esos vehículos por el Grupo Empresarial Tabacuba.
Tengo tres décadas de experiencia al frente de un timón. Fui un tiempo custodio de la Empresa de Tabaco, en el tres de La Coloma; y decidí venir para acá, aunque algunas veces es difícil, aseveró a la Agencia Cubana de Noticias.
Disciplina, respeto, seriedad, ponerte en el lugar de las familias, nada de eso puede faltar para poder brindar un servicio tan sensible como este, destacó quien recientemente arribó a sus 63 años de edad y es padre de dos hijas.
En ocasiones he tenido que trasladar a niños o jóvenes, y eso es duro, muy duro –lamenta–; y ahí es cuando entiendes que la vida puede ser injusta.

No solo somos choferes; yo por ejemplo me he encontrado una esposa sola y he tenido que ayudarla con el fallecido, hasta cargar el féretro, señaló.
Trabajamos 24 horas y descansamos 48; y el cambio siempre se hace en la Empresa temprano en la mañana, apuntó.
San Juan y Martínez, San Luis, Consolación del Sur, Los Palacios y el municipio cabecera son nuestras rutas, teniendo en cuenta que se trata de vehículos eléctricos, refirió Santana Pacheco.
Y este Primero de Mayo desfilaré como lo hago todos los años; ahora, para que el mundo sepa que aquí hay cubanos dispuestos a defender la Patria, dijo.

Tomado de Agencia Cubana de Noticias






