Hace 35 años Yudeisy Frontela Morejón recibe hemodiálisis en el hospital provincial Abel Santamaría Cuadrado, de Pinar del Río, un servicio que no se ha interrumpido a pesar de la crisis energética en Cuba.
Residente en el municipio de Minas de Matahambre, es una de las pacientes que permanece ingresada en la institución asistencial por vivir distante y como alternativa para ahorrar combustibles.

Estoy con mi mamá y mi sobrina, pues mi hermano también se trata aquí por insuficiencia renal, y nos sentimos como en casa; todos nos atienden muy bien, aseveró a la Agencia Cubana de Noticias la paciente de 41 años de edad.

Como Yudeisy, otros 92 pinareños reciben tratamiento dialítico en el «Abel Santamaría Cuadrado», y los que residen en la cabecera continúan su traslado hasta el centro asistencial mediante taxis, tres veces por semana.

Es el caso de Martina Salgado Corvea, de 62 años, que hace una década acude a la institución.

Me recogen a las 6:30 de la mañana cuando me corresponde la hemodiálisis, y una vez que termino me llevan nuevamente a mi casa; eso no ha fallado, apuntó.

Aquí realizan un esfuerzo tremendo en medio de la actual situación, y lo agradezco porque mis riñones no funcionan y esto es lo que me mantiene con vida, destacó.

A pesar de todas las carencias nuestro país prosigue un servicio vital para quienes padecen una enfermedad renal crónica, refirió Ariel Rodríguez Pérez, jefe del servicio de Nefrología del hospital.
Se trata de una prestación alta consumidora de recursos costosos para Cuba, y que aquí cuenta con 21 riñones artificiales, todos en funcionamiento gracias al equipo de electromédicos, precisó.
El pasado 29 de enero el presidente estadounidense, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva como respuesta a una supuesta emergencia nacional con respecto a Cuba, la cual permite imponer aranceles a las mercancías de países que venden o de otro modo proporcionan petróleo a esta nación caribeña.
Tomado de ACN









