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La salud como prioridad en Pinar del Río

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En el “Turcios Lima” se reorganizan los servicios y sus horarios de manera que la población pueda acceder a ellos / Foto: Jaliosky Ajete Rabeiro

El 2025 fue un año de trabajo fuerte para el policlínico Augusto Turcios Lima de la cabecera provincial pinareña. Los resultados así lo evidencian, pues tuvieron cero mortalidad infantil en su área de Salud y disminuyeron los casos de bajo peso al nacer, un indicador que no marchó bien durante 2024.

Ello es fruto de una labor organizada, de planificación y, sobre todo, de trabajo en equipo, pues al decir del doctor Osniel González Torres, director de la institución, lo más importante para alcanzar esos logros es la cohesión y responsabilidad del personal de Salud, del de servicios, y también de los estudiantes que se han incorporado en la última etapa.

El policlínico acoge 47 consultorios organizados en cuatro grupos básicos de trabajo, distribuidos en cinco consejos populares que se extienden por la carretera a La Coloma hasta el kilómetro cinco, se incluye La Coloma, y por la carretera de San Juan hasta el kilómetro ocho, además de varias zonas de la ciudad.

El centro distingue de otras instituciones por funcionar en él las consultas provinciales de Patología de Cuello, la de Planificación Familiar y de Reproducción Asistida y el laboratorio de Citodiagnóstico.

Garantizar la atención

A partir de la compleja situación existente en el país, han reorganizado los servicios en función de prestar a la población la mejor atención en la medida de lo posible, según especifica el director.

En tal sentido, aclara que el policlínico, (aún sin sistema fotovoltaico instalado, aunque está previsto), se encuentra ubicado en uno de los circuitos eléctricos programados, de ahí que las consultas y servicios que precisen de energía para su funcionamiento hayan restructurado sus horarios y prioricen ante la falta de electricidad, la labor educativa con los pacientes.

“Hay servicios que no tienen por qué afectarse: las consultas, el mismo cuerpo de guardia; se ha trabajado hasta con lámparas recargables, y lo más difícil es la noche, porque la propia edificación demanda bastante iluminación, pero un aerosol, una cura, una vía de administración oral, una toma de la tensión arterial no requieren necesariamente de energía”, comenta el doctor González Torres.

Añade que si el paciente precisa de un servicio del que no se dispone, entonces se remite a otra institución como el policlínico Pedro Borrás, por mencionar alguno. 

El “Turcios Lima” mantiene, además, regionalizado el servicio de rayos X y ultrasonido, los cuales no pueden trabajar con planta, al ser altos consumidores. “Se han reorganizado en los horarios con corriente”.

Señala el director que se insiste en las entregas de guardia en que la información a la población es vital: “Tiene que conocer en qué momento se prestarán las consultas.

“Lo miércoles, por ejemplo, hay de Ortopedia. Todos los pacientes del municipio vienen a hacerse rayos X, y en función de esa planificación ya establecida hemos organizado los servicios”, especificó.

Otra de las alternativas implementadas es reubicar a los profesionales lo más cerca a su lugar de residencia. “Hemos tenido una doctora de un equipo básico de trabajo que vive en Viñales y se ha quedado trabajando allá en un consultorio. 

“Los que trabajan en carretera han sufrido perjuicios por el transporte, se trasladan por esfuerzos propios, con ayuda de la comunidad. El médico de Río Sequito, que es una comunidad de difícil acceso, continúa llegando hasta allí. Contamos con el apoyo de los pobladores, incluso, los especialistas han asistido”, apunta el director.

Destaca el policlínico como un fuerte escenario docente.Foto: Jaliosky Ajete Rabeiro

Atentos a las complejidades sociales

En aras de sostener también los diversos programas de Salud, señala González Torres que han podido cubrir en el área las necesidades de especialistas, fundamentalmente de pediatras y ginecólogos, y cuando ello no ha sido posible han certificado a especialistas en Medicina General Integral que puedan asumir la parte clínica de las mismas.

De cara a las diversas vulnerabilidades que la crisis puede generar en la sociedad, el personal de Salud integra los grupos de las políticas sociales, a los cuales alerta de manera oportuna y hace entrega de los casos identificados en situación de vulnerabilidad, luego de ser visitados. 

Una de las fortalezas, precisa González Torres, es que tienen potestad para convocar al grupo de las Políticas sociales en caso de ser necesario, y se hace siempre y cuando exista peligro para la vida de un paciente, se precise de un ingreso oportuno o se requiera de una intervención urgente de otro organismo.

A juicio del director, el Programa del médico y la enfermera de la familia tiene mucho que mejorar adecuado a estos tiempos, pues deben permanecer más tiempo en la comunidad, hacer terreno, lo cual garantiza estabilidad y un conocimiento pleno de las problemáticas del lugar. “Así la familia se siente acompañada”.

Para formar el futuro

El policlínico Turcios Lima es también un escenario docente muy fuerte. Al respecto, el profesor auxiliar, doctor Jorge Augusto Naranjo Ferragut, especialista de Segundo Grado en MGI, y de Primer Grado en Medicina Física y Rehabilitación, especificó que a partir de la crisis electroenergética, la Universidad orientó volver a la municipalización para garantizar la docencia en las carreras de las Ciencias Médicas.

Como experiencia previa tuvieron los años de la Covid-19. En estos momentos ya tienen en el área de Salud que comprende la institución a todos los estudiantes que viven en la demarcación, lo cual permite que estén cerca de los servicios y, a la vez, reciban las asignaturas que normalmente se dan en la Atención Primaria en forma de concentrado. Los alumnos se mantienen trabajando, además, en la modalidad de Educación en el trabajo.

En el caso específico de la carrera de Medicina, acogieron estudiantes de primero, segundo, tercero, cuarto y quinto años, que están insertados en los consultorios y en el Hogar Materno, y reciben diferentes asignaturas propias de su curso y desarrollan habilidades en correspondencia con su año académico.

Los de Estomatología permanecen vinculados a las consultas y hacen terreno junto a los especialistas con categoría docente, en tanto los de las Tecnologías están en la Sala de Rehabilitación y vinculados a los servicios de sus perfiles en formación.

Para el profesor Naranjo Ferragut resulta esencial la motivación que sientan los estudiantes, así como su responsabilidad.  “Es necesario que busquen la información, que dediquen tiempo al autoestudio, pues el momento requiere de autopreparación. Nosotros orientamos la mejor forma para conducir los procesos, pero se trata de un binomio alumno-profesor, para que con todas las dificultades que tenemos continuar el proceso docente con calidad, que es lo más importante. 

“En las Ciencias Médicas no podemos formar estudiantes con brechas ni con fisuras. Tenemos que ser exigentes en este sentido”, concluyó,

Aun cuando el país ha priorizado el funcionamiento de centros como este, es importante el empeño que los trabajadores posean. Solo así, serán capaces de mantener niveles de atención y resultados positivos en medio de un escenario tan complejo como el actual, en el que la Medicina se siente cada restricción que cae sobre Cuba.

Tomado de Periódico Guerrillero

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