Pinar del Río enfrenta el desafío creciente de garantizar el bienestar de sus animales, tanto domésticos como silvestres. Si bien existen esfuerzos individuales y algunas iniciativas comunitarias , la realidad en muchos casos dista de ser ideal, y la necesidad de una mayor conciencia y acción se hace palpable.
No obstante en el marco legal, el país cuenta con El Decreto-Ley 31/2021 “De Bienestar Animal” aprobado en febrero del mismo año y publicado el 10 de abril en la Gaceta Oficial No.25. Este tiene como objetivo “regular los principios, deberes, reglas y fines respecto al cuidado, la salud y la utilización de los animales para garantizar su bienestar”.


Para que el Decreto-Ley de Bienestar Animal se realice tal y como fue concebido, requiere de la participación de todos, pero mucho más de quienes a nivel institucional pueden contribuir a eliminar obstáculos y a concretar soluciones que resultan indispensables y urgentes.
El camino hacia un Pinar del Río donde el bienestar animal sea una prioridad, no es solo una cuestión de compasión, sino también un reflejo de una sociedad madura y responsable. Implica la colaboración entre autoridades, productores, organizaciones de protección animal y la ciudadanía en general.


Es hora de pasar de la reflexión a la acción, implementando programas educativos, fortaleciendo la infraestructura veterinaria y promoviendo un cambio cultural que reconozca el valor de todas las formas de vida.
El futuro de nuestros animales y en gran medida, el nuestro, depende de ello.







