Corría el año 1931, era la una de la tarde del 3 de junio cuando se escuchó el llanto del recién nacido de los hijos Castro Ruz. Desde ese mismo instante en que nació Raúl Modesto Castro Ruz, ya Fidel estaba atento a su hermano, quien lo acompañaría desde su juventud en la lucha clandestina y guerrillera. Juntos enfrentaron adversidades, compartieron victorias y contribuyeron de manera decisiva a fraguar la Revolución Cubana.
No solo fueron hermanos consanguíneos, también lo fueron de lucha en los destinos de la nación y en el pensamiento político, económico, social e ideológico, ambos compartían la visión de una Cuba socialista y soberana.
A lo largo de los años, ambos hermanos mantuvieron una confianza mutua y total que se cimentó en una complementariedad de caracteres y una lealtad inquebrantable. Un vínculo fraternal sin similitud en la historia política contemporánea.
La naturaleza de su relación se definió por una simetría funcional que resultó ser su mayor fortaleza. Para los cubanos Fidel y Raúl representan un legado histórico, una misma autoridad moral e histórica, son sus líderes históricos, sus ejemplos de integridad revolucionaria.

En saludo al 95 cumpleaños de Raúl, Cubadebate y el Sitio Fidel Soldado de las Ideas han recopilado seis frases memorables de Fidel que enfatizan las cualidades y valores de su hermano, resaltando la importancia de su relación fraternal y el papel fundamental que desempeñan juntos en la historia de Cuba:
“(…) el compañero Raúl, en realidad es para mí un privilegio que, además de un extraordinario cuadro revolucionario, sea un hermano. Esos méritos los ganó en la lucha y desde los primeros tiempos. La relación familiar sirvió para que lo enrolara en el proceso revolucionario, lo invitara al Moncada”.
Referencia al texto original: Discurso en la Clausura del Primer Congreso del Partido Comunista De Cuba, el 22 de diciembre de 1975
“Desde el primer momento fue muy serio, muy responsable, muy consagrado, muy comprometido, muy valiente, y eso se demostró desde el ataque al Moncada, porque Raúl todavía no participa en la organización del Moncada, pero ya participa en el ataque al Moncada.
El primer comandante que sale a abrir un frente fuera de la Sierra Maestra es Raúl, y demostró notables capacidades de jefe y de organizador, un gran sentido de la responsabilidad, mucha firmeza revolucionaria. Realiza un gran trabajo político dentro de los campesinos, desarrolla una influencia muy positiva en todos los cuadros y todos los jefes, y así se fue destacando. Sus méritos y el lugar que él ocupa en la Revolución no tienen nada que ver con el nexo familiar
Raúl es un compañero que tiene sus criterios, sus opiniones, su carácter y su forma de ser, y, por cierto, es un individuo muy diferente de ese Raúl que ha querido pintar la propaganda enemiga. Todo el que llega a conocerlo y a intimar con él se da cuenta de su humanismo, de su gran calidad y de sus sentimientos; se sorprenden de un Raúl que le han pintado belicoso, agresivo, duro, cuando ven los sentimientos de amistad, de cariño y afecto que es capaz de tener por la gente. Y ha sido un gran formador y un gran educador, porque creo que el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias ha sido la mejor escuela de formación de cuadros que nosotros hemos tenido, con mucho rigor siempre y con mucha exigencia”.
Referencia al texto original: Libro “Un grano de maíz”. Conversación con Tomás Borge

“(…) le voy a proponer a la Dirección del Movimiento 26 de Julio, que designe al compañero Raúl Castro, Segundo Jefe del Movimiento 26 de Julio. Lo hago, no porque sea mi hermano —que todo el mundo sabe cuánto odiamos el nepotismo— sino porque, honradamente, lo considero con cualidades suficientes para sustituirme en el caso de que yo tenga que morir en esta lucha; porque, además, es un compañero de muy firmes convicciones revolucionarias, que ha demostrado su capacidad en esta lucha, que fue de los que dirigió el ataque al Moncada, de los que estuvo dos años en la cárcel, de los que organizó el Segundo Frente “Frank País”, y de los que han dado relevantes pruebas de capacidad como organizador y como líder”.
Referencia al texto original: Discurso pronunciado en la Magna Concentración Popular, en el Palacio Presidencial, 21 de enero de 1959

“(…) ha sido una suerte para nuestro Partido, nuestra Revolución y para mí que hayamos podido disponer de un compañero como Raúl, de cuyos méritos no tengo que hablar, de cuya experiencia, capacidad y aportes a la Revolución no es necesario hablar. Es conocido por su actividad infatigable, su trabajo constante y metódico en las fuerzas armadas, en el Partido. Es una suerte que tengamos eso”.
Referencia al texto original: Discurso en la clausura del V Congreso del Partido Comunista de Cuba, el 10 de octubre de 1997






Tomado de Cubadebate









