Este domingo 22 de marzo, a las 8:30 p.m., la Casa de Promociones Musicales La Sitiera será escenario de un acontecimiento cultural singular: la presentación del libro Veintidós sonetos para no morir, del escritor y realizador pinareño Luis Hidalgo Ramos.
La propuesta rompe con el esquema tradicional de las presentaciones literarias. El autor concibe su obra como un proyecto integral que se despliega en múltiples formatos: libro impreso, edición digital, video libro y disco.
La velada incluirá la interpretación musical de diez sonetos convertidos en canciones, bajo la dirección de William Zambrano, con la participación de artistas como Ricardo Pérez y su agrupación Crucero, Adanys Anel, Luisiño, Yamira Hernández, Vocal Universo, Mara Ramírez, Anabel Salgado y la Camerata de Liván Labrador.
La edición impresa, enriquecida con ilustraciones del artista plástico Orlando Hernández, será presentada y puesta a la venta al cierre del espectáculo, ofreciendo al público una experiencia que combina poesía, artes visuales y música en vivo.
El proyecto cuenta con el respaldo de la discográfica Abdala, que lanzará un DVD acompañado de la versión digital del libro, en coordinación con Ediciones Loynaz y la Televisión Cubana. Los videoartes incluyen actuaciones de reconocidos intérpretes de la escena pinareña como Marlon López, Arasay Suárez —Premio Caricatos nacional—, Filomena Morales, Úrsula Martínez, Jorge Luis Lugo y Nelson Álvarez. El material también recoge la única aparición televisiva de la escritora Nersys Felipe, lo que le confiere un valor histórico adicional.
Una obra que trasciende el papel
El origen de Veintidós sonetos para no morir se encuentra en el libro homónimo de Hidalgo Ramos, galardonado con el Premio de Poesía José Álvarez Baragaño. Durante la pandemia, el autor decidió filmar un audiovisual para cada poema, disponibles en su canal de YouTube, convirtiéndose en el primer video libro realizado en Cuba.
Más que una presentación editorial, esta propuesta se presenta como una celebración cultural donde literatura, música e imagen confluyen para demostrar que la poesía puede reinventarse y encontrar nuevas formas de llegar al público.









