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Yanet: primero madre 

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La historia de Yanet González Ampudia puede ser la de muchísimas madres cubanas: con dos hijos pequeños, soltera y una alta responsabilidad en una empresa estatal, aunque no por eso descuida sus diferentes roles, gracias a esa capacidad casi sobrehumana que tiene la mujer, especialmente la nacida en Cuba.

A sus 41 años cada día se las ingenia en el hogar y en la Empresa de Transporte Agropecuario de Pinar del Río para que Álvaro Alejandro y Omar Pablo, de seis y siete años, respectivamente, sientan orgullo de ser la descendencia de una fémina fuerte que no se amilana por muy duros que sean los tiempos.

Siempre les explico mi trabajo — directora de Recursos Humanos– y me planifico con la ayuda de mi mamá que, aunque está enferma es mi principal sostén, aseguró a la Agencia Cubana de Noticias. 

Bastan minutos de conversación con Yanet para percibir su energía y sentido de pertenencia por una entidad a la que ha dedicado 18 años de su vida y que cuenta con 579 trabajadores, cuatro unidades empresariales de base y una sede central. 

Y todo lo que tiene que ver con ellos pasa por mis manos; muchas veces cuando hay problemas en la escuela traigo a los niños para acá y algunas de mis compañeras los cuidan para que yo pueda visitar algún centro o, simplemente, moverme dentro de la Empresa, destacó. 

Graduada de Estudios Socioculturales en la Universidad de Pinar del Río Hermanos Saíz, mantiene su superación, en buena medida por el círculo de apoyo que la rodea y por eso pudo cursar una maestría en Dirección de Empresas Agropecuarias en la casa de altos estudios vueltabajera que, aunque puso en pausa hace unos meses, retomará en la próxima edición. 

Resulta muy familiar y cotidiano verla en su motorina con sus hijos, tanto para ir y venir del entronque de Ovas- donde residen- como para trasladarse por casi toda la ciudad en busca de los alimentos necesarios.  

Ser madre es la mayor bendición que me ha dado la vida y no dejaré de estar nunca para mis hijos. No puedo negar lo difícil de tener dos pequeños, pero las madres todo lo podemos, refirió.

No hay un desfile del Primero de Mayo o día feriado que tenga trabajo en el que a Yanet no se le vea con Álvaro Alejandro y Omar Pablo, como suelen hacer tantísimas mujeres de este pedazo de tierra sobre el mar Caribe. 

Porque cuando se habla de Madre, en mayúscula, se resumen el sacrificio y lo mejor del ser humano.

Tomado de Agencia Cubana de Noticias

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