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Cuando ayudar también nos hace mejores

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Hay gestos que no necesitan grandes explicaciones. Una mano tendida, una palabra oportuna, compartir lo que tenemos o dedicar unos minutos a quien atraviesa una dificultad pueden parecer acciones pequeñas, pero muchas veces llegan mucho más lejos de lo que imaginamos.

Para mí, la beneficencia no debería entenderse solamente como entregar algo material. También está en acompañar, escuchar, orientar y estar presentes cuando otra persona necesita apoyo. Hay momentos en los que lo más valioso que podemos ofrecer no cabe en una bolsa ni tiene precio.

Nuestra realidad cotidiana demuestra que la solidaridad puede aparecer en los lugares menos esperados. Está en el vecino que ayuda a otro, en quien comparte un recurso, en la persona que se preocupa por un adulto mayor o en quienes dedican parte de su tiempo a atender una necesidad de la comunidad.

En Pinar del Río, como en tantos lugares, conocemos el valor de apoyarnos unos a otros. Las dificultades pueden poner a prueba nuestra capacidad para compartir, pero también sacan a la luz algo que considero esencial: la disposición de muchas personas a no permanecer indiferentes ante lo que ocurre alrededor.

A veces esperamos tener mucho para poder ofrecer algo, sin embargo, la solidaridad puede comenzar con aquello que sí está a nuestro alcance. Un consejo, un traslado, una gestión, una visita o simplemente preguntar cómo se encuentra alguien pueden convertirse en un alivio inesperado.

Tampoco se trata de solucionar la vida de los demás, cada quien tiene sus responsabilidades y sus propios límites. Se trata, más bien, de comprender que vivir en sociedad significa que en algún momento podemos necesitar apoyo y, en otro, estar en condiciones de brindarlo.

Por eso me gusta pensar que la beneficencia no pertenece solamente a una jornada del calendario. Es una actitud que puede aparecer cualquier día y en cualquier lugar. Porque cuando somos capaces de mirar más allá de nuestras propias preocupaciones y hacer algo por otra persona, también estamos construyendo el tipo de comunidad en la que nos gustaría vivir.

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