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Bailar como razón de vivir

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El Día Mundial de la Danza, cada 29 de abril, invitó a reconocer a los creadores de este arte y a valorar esta manifestación como expresión de identidad y libertad

“Amo la danza, es mi razón de vivir”, confiesa Josué Calzada con la serenidad de quien ha encontrado en el arte no solo un oficio, sino un destino.

Desde Pinar del Río, el director de la compañía infantil Dance Fushioncelebra el Día de la Danza rodeado de sus bailarines y niños, convencido de que cada clase y cada ensayo constituyen, también, una forma de homenajear este arte. Para él, esta disciplina no se limita al escenario, se respira en la cotidianidad, incluso en el descanso.

Un Sueño Nacido en tiempos difíciles

Dance Fushion surgió durante los años de Covid-19, en San Juan y Martínez, precisamente cuando los artistas buscaban nuevas formas de atraer a los públicos. “Llegó para quedarse, y juntos creamos un sueño colectivo”, recuerda Calzada.

La agrupación nace como un espacio de exploración, donde la danza contemporánea dialoga con las tradiciones folclóricas cubanas. Más que un proyecto artístico, se convirtió en una familia: niños desde tres años, padres comprometidos y jóvenes que al cumplir 10 pasan a formar parte del elenco.

La escuela profesional de arte Pedro Raúl Sánchez ocupa un lugar esencial en su historia. Allí Josué se formó, allí enseña hoy, y de allí provienen muchos de los integrantes de la compañía. “La escuela fue mi primer gran proyecto. Mis compañeros, mi director Yurien Porras han sido mi mayor inspiración”, afirma y aunque sus bailarines son aficionados, el amor por esta disciplina los impulsa a alcanzar niveles de calidad que sorprenden al público y a los propios profesionales.

En un contexto marcado por limitaciones materiales, la compañía se sostiene gracias al esfuerzo colectivo. “Ellos ofrecen lo mejor de sí, y gracias a eso puedo soñar”, expresa Calzada sobre sus bailarines y familias. Esa entrega se refleja en la decisión de llevar propuestas a comunidades rurales y barrios, donde el arte se convierte en un gesto de alegrías y esperanza.

“Nuestro mejor pago es mostrar lo lindo que hacemos en tiempos difíciles”, asegura. Los retos no han sido pocos: la falta de fe hacia una agrupación de aficionados y las dificultades económicas del país. Sin embargo, la respuesta del público ha sido un motor de confianza. El coreógrafo recuerda con entusiasmo la primera presentación en el teatro José Jacinto Milanés: “El teatro se estremeció entre aplausos y ese día comprendí que no debo dejar de soñar”.

El país cuenta con compañías emblemáticas y reconocidas internacionalmente y en Pinar del Río. “Esta manifestación se sostiene gracias a proyectos que, definitivamente, han marcado huella. Por ejemplo, la compañía Danzare, dirigida por Mónica Sánchez, combina flamenco y ballet en espectáculos y ha mantenido viva la enseñanza durante más de una década de ausencia oficial.

 Por su parte, Danzaire, que bajo la guía de Yurién Porras y con más de 20 años de trayectoria, defiende la danza contemporánea y neoclásica. Además, destaca la labor de los instructores de arte vinculados a las casas de culturas que acercan esta manifestación a comunidades y públicos diversos.

A este panorama se suma la reapertura de la enseñanza de Ballet en la escuela profesional de arte Pedro Raúl Sánchez en septiembre de 2024, hecho que devolvió a la provincia su innegable papel como cantera de talentos para el Ballet Nacional de Cuba. Lo anterior demuestra que la danza pinareña no solo se mantiene viva, también se proyecta hacia el futuro. Calzada lo resume con claridad: “Es fundamental seguir promoviendo el arte en todas sus formas”.

La creatividad de Dance Fushion se alimenta de las ideas de padres, sugerencias de amigos y, sobre todo, de la imaginación de los niños. “Ellos son grandes en esto, yo sigo sus ideas y las perfecciono”, explica.

Las críticas constructivas sobre técnica o propuestas artísticas son asumidas como oportunidades de crecimiento. El horizonte está claro: “Sueño con que la agrupación sea un referente cultural, no solo en la provincia, también a nivel nacional e internacional”.

Calzada aspira a crear más espacios de formación, colaborar con otras compañías y llevar sus obras a festivales internacionales. Su visión es la de un arte que evoluciona, que conecta con diversas audiencias y que nunca deja de soñar.

Tomado de Periódico Guerrillero

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