La mayoría de los centros educativos que presentaron daños en las cubiertas tras el paso del huracán Ian, en septiembre de 2022, fueron recuperados gracias a la contribución de Unicef en la provincia Pinar del Río
Más de 4 000 estudiantes de Pinar del Río fueron beneficiados con la reparación de la cubierta de 16 escuelas entre los meses de noviembre y enero, de las 39 que quedaban pendientes con perjuicios por el huracán Ian hace ya tres años.
Los recursos utilizados en la reposición de los techos de estos centros provienen de un donativo de Unicef, con apoyo financiero del Fondo de Desarrollo de Catar (QFFD, por sus siglas en inglés), que incluye 3 000 tejas de cinc y las vigas para su colocación, los cuales constituyen la segunda parte de una contribución de este organismo, que ha permitido recuperar la mayor parte de las 477 escuelas dañadas en la provincia por el evento meteorológico.
Marileydis Hernández Viejo, jefa de Inversiones de la Dirección General de Educación de Pinar del Río, precisó que como alternativa para garantizar el proceso docente educativo, los alumnos fueron reubicados, en su momento, en casas de familiares y en locales de centros de trabajo y de cooperativas aledañas a las escuelas.

El proceso constructivo en los centros educativos, en su mayoría de la enseñanza Primaria y en zonas de difícil acceso, contó con el apoyo de los padres, del Partido y del Gobierno, así como de estructuras productivas de las distintas comunidades en las que están enclavadas las escuelas.
Puntualizó la jefa de Inversiones que los recursos para las 23 instituciones que aún requieren reparación en sus techos ya están distribuidos, pero a partir de las limitaciones existentes con el combustible se complejiza el traslado de las brigadas.
Para la ejecución, señaló, se cuenta con asignación de cemento y elementos de pared proporcionados por el Gobierno, que permiten adaptar las paredes a las nuevas tejas de cinc.
“En este tiempo también se ha deteriorado la carpintería y la instalación eléctrica de las aulas”, refirió Hernández Viejo, quien explicó que se están haciendo intervenciones integrales en cada uno de los centros, de manera que no solo queden con techos nuevos, sino con un confort adecuado para niños y maestros, expresó.
En Pinar del Río, Unicef ha entregado tazas sanitarias y bombas de agua que han sido distribuidas en instituciones de diversos municipios y según las necesidades de las escuelas.
Recientemente llegaron 360 nuevas tazas sanitarias y 80 tanques de agua, almacenados en la Epase hasta su distribución. Hernández Viejo recalcó el control que se tiene del destino de cada uno de los recursos donados que llegan al territorio, así como el uso que de ellos se hace.
Tomado de Periódico Guerrillero









