Portada » Factores de crecimiento del Chikungunya, un avance en el diagnóstico

Factores de crecimiento del Chikungunya, un avance en el diagnóstico

Facebook
Twitter
Telegram
WhatsApp
Correo Electrónico
Imprimir
Foto: Tomada de internet

El virus del Chikungunya es un arbovirus transmitido fundamentalmente por el mosquito Aedes Aegypti, capaz de causar epidemias a nivel mundial. Es una enfermdad debilitante que se caracteriza por un síndrome febril y que afecta al sistema musculoesquelético provocando poliartralgia. También afecta la piel y otros órganos y sistemas, como el digestivo y el nervioso.

La presencia del virus desencadena una hipersecreción de citocinas proinflamatorias, radicales libres de oxígeno, inmunoglobulinas, neuropéptidos, entre otros, que amplifican la respuesta inflamatoria. Esto se expresa en una diversidad de síntomas reportados por las personas infectadas en las etapas clínicas o fases aguda, subaguda o prolongada/crónica de Chikungunya.

Desde la década del 2000, los estudios sobre la fisiopatología y la respuesta inmunitaria han destacado el papel del interferón alfa en la regulación e  inhibición de la replicación viral. Posteriormente, se ha comenzado a  describir el valor diagnóstico, pronóstico y terapéutico del Factor de  Crecimiento Epidérmico (EGF, por sus siglas en inglés) en la génesis,  persistencia y gravedad de los síntomas articulares (dolor y edema articular),  digestivos (pérdida de apetito, dolor epigástrico, diarrea) y neurológicos  (encefalitis) en esta enfermedad.

El EGF, descubierto a principios de la década de 1960, es secretado principalmente por las glándulas salivales submandibulares y las glándulas de  Brunner del duodeno, así como por una constelación de células epiteliales y  mesenquimales. El EGF actúa como ligando del receptor del factor de  crecimiento epidérmico (FEG), un receptor de tirosina quinasa, y ejerce  funciones clave como la regulación y el control de la mitogénesis, la  diferenciación, la organogénesis y la reparación de tejidos y órganos. En este último caso, existe una creciente evidencia de su impacto terapéutico cuando se administra exógenamente en concentraciones farmacológicas.

En nuestro país, se han realizado investigaciones sobre la aplicación de EGF y  anticuerpos monoclonales que inhiben el receptor de EGF humano, con  resultados significativos. Esto nos motivó a consultar la literatura  científica sobre el valor diagnóstico, pronóstico y terapéutico del EGF. Además, también encontramos que se presentan altos niveles séricos de factor de  crecimiento endotelial vascular (VEGF) en la infección por el virus Chikungunya,  que se ha asociado con dolor persistente y edema articular (artritis prolongada),  respectivamente.

Estos hallazgos podrían respaldar el uso combinado de interferón alfa como inhibidor de la replicación viral y anticuerpos monoclonales que inhiben el receptor del factor de crecimiento epidérmico. A esto se suma la evidencia  de cómo la llegada del virus al cuerpo afecta a diversos órganos y sistemas,  incluido el sistema digestivo, donde puede promover la disbiosis.

La infección por el virus Chikungunya, con la consiguiente respuesta inflamatoria, permite proponer al menos dos hipótesis plausibles para explicar la fase prolongada de la enfermedad, caracterizada por un predominio de  síntomas articulares y digestivos: que la disbiosis, la alteración de la barrera  epitelial intestinal y la desregulación de los factores de crecimiento epidérmico  y vascular apuntan a su implicación en el proceso inflamatorio y la persistencia  del dolor y el edema articular en las diferentes etapas clínicas de la enfermedad;  y que añadir al tratamiento convencional el control de la microbiota intestinal  con probióticos y la regulación de la secreción de factores de crecimiento podría  mantener la integridad de la barrera epitelial intestinal, previniendo así tanto la  replicación viral como la prolongación de los molestos síntomas  musculoesqueléticos y digestivos. Sin duda, esto mejoraría el estado de los pacientes y su posterior calidad de vida.

La presente información forma parte de un artículo científico publicado por los autores Felipe Neri Piñol Jiménez, Virginia de los Ángeles Capó de Paz y Jorge Berlanga Acosta en la Revista Cubana de Ciencias Básica Biomédicas (https://revibiomedica.sld.cu/index.php/ibi/articule/view/4037

Compartir:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicaciones Relacionadas

Día Mundial de la Salud Sexual

Cada 4 de septiembre se conmemora el Día Mundial de la Salud Sexual, una iniciativa impulsada desde 2010 por la Asociación Mundial para la Salud Sexual. Esta fecha busca colocar

Platano, pulpa, seudotallo, cascara y flores

Estamos dedicando todo nuestro esfuerzo en trasmitir mensajes y conocimientos utiles sobre los recursos naturales que estan a nuestra disposicion y no le damos la importancia que merecen, eso sucede

Aguacate poderoso, pulpa, aceite, semilla y cascara

Buscando el rescate de lo autóctono americano me encontré con el Aguacate cuya pulpa  se consume en platos de ensaladas riquísimas, además de la utilidad como medicamentos de su semilla

Scroll al inicio