El 4 de abril es una fecha de raíces profundas en Cuba, donde la rebeldía y la ternura se entrelazan.
Hace 64 años, la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) canalizó el ímpetu de una generación destinada a construir, y hace 65, la Organización de Pioneros José Martí (OPJM) sembró en los más pequeños la semilla de la dignidad.
Este aniversario encuentra a ambas organizaciones más vigentes que nunca: las imágenes que componen este fotorreportaje no son pose ni celebración formal, sino testimonios de un protagonismo real.Muestran a niños y jóvenes como sujetos activos del presente cubano.
Recorren escenarios cotidianos y simbólicos.Al cumplirse 64 y 65 años de aquellas fundaciones, el legado de Martí y Fidel se actualiza en cada gesto solidario, en cada debate juvenil en la escuela o el barrio, en cada pionero que alza la mano en su saludo de Seremos como el Che.
Este fotoreportaje es un homenaje visual a esa certeza: la Revolución cubana no será tarea de relevo generacional, sino de construcción compartida.
Porque cuando una sociedad integra a sus niños y jóvenes en sus desafíos cotidianos, está afirmando que su independencia y su justicia social son irreversibles.





Tomado de Cubadebate









