Portada » Alberto Peraza: la infancia que se convirtió en literatura

Alberto Peraza: la infancia que se convirtió en literatura

Facebook
Twitter
Telegram
WhatsApp
Correo Electrónico
Imprimir

En Río Seco, un poblado de San Juan y Martínez rodeado de campos de tabaco y caminos polvorientos, comenzó la vocación literaria de Alberto Peraza. Desde niño descubrió que los libros podían ser más que entretenimiento y se convirtieron en destino. Las ferias campesinas, las casas de tabaco y los versos escondidos para su madre fueron las primeras señales de una vida dedicada a la palabra.

Su infancia estuvo marcada por la escuela Rafael Morales, los trillos y el arroyo, pero también por la Casa Teatro y la Casa de Cultura, donde participaba en obras teatrales desde los cuatro años. La familia fue el sostén de esa vocación temprana. A los ocho años ya leía a Julio Verne, Daniel Defoe y Saint-Exupéry, mientras sus maestros alentaban su apego al español y la literatura. De esa etapa surgió la semilla de poemas como Espejo, escrito en secreto para su madre.

Entre sus influencias destacan José Martí, Emilio Sarcari y Mijaíl Shólojov, junto a la literatura infantil de Andersen y los hermanos Grimm. También lo marcaron escritores cubanos como Luis Cabrera Delgado. Esa mezcla de referentes universales y locales moldeó un estilo que combina ternura, rebeldía y compromiso social.

La infancia propia fue su mayor fuente de inspiración. Peraza defiende los derechos de los niños y rechaza la idea de escribir para ellos desde la condescendencia. Esa convicción lo llevó a dedicar gran parte de su obra a los más jóvenes, con títulos premiados y reeditados como Los cuentos tienen familia o La media vuelta, la vuelta entera.

Entre los reconocimientos más significativos se encuentran el Premio Nicolás Guillén, obtenido en 2019 con Macerar, y el concurso La Edad de Oro, donde triunfó con un álbum ilustrado. También recibió la beca Alcorta y el premio de la crítica La Rosa Blanca. Cada galardón ha sido un impulso para seguir compartiendo poesía con la comunidad.

Su rutina combina inspiración y disciplina. Peraza asegura que si la musa llega y no se aprovecha, después no se puede escribir. Lee constantemente y coordina talleres literarios en la UNEAC y en escuelas locales, fomentando la creación entre jóvenes escritores.

El proyecto Con Amor y Esperanza, nacido del trabajo con niños con síndrome de Down, es uno de sus aportes más conmovedores. Allí la literatura se convierte en herramienta de inclusión social: los niños declaman, ilustran libros y participan en publicaciones internacionales, logrando independencia y reconocimiento.

Su espacio “Como Pan Caliente” en la Feria del Libro de Pinar del Río se ha consolidado como rostro del evento en la provincia. Allí promueve títulos, interactúa con niños y escuelas, y acerca la literatura a la vida cotidiana. Para él, la clave está en llegar a la comunidad sin pretensiones, buscando el talento en cada rincón.

Además de coordinar el Festival Internacional de Poesía en Pinar del Río, Peraza ha participado en encuentros en México y Veracruz, llevando la voz de la poesía cubana más allá de las fronteras. Reconoce que la poesía salva y que en tiempos difíciles leer versos ayuda a resistir.

“Quiero que Río Seco sepa que soy un hijo ferviente, amante de mi pueblo y de mi gente”, afirma. Más que su nombre, desea que permanezcan sus versos y el amor con que ha tratado a las personas. Su obra es testimonio de cómo la poesía puede acompañar y transformar.

Compartir:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicaciones Relacionadas

Lugares donde el tiempo cuenta historias

Cada 18 de mayo se celebra el Día Internacional de los Museos, una fecha que invita a reconocer el valor de esos espacios dedicados a conservar la memoria, el arte

Arte joven en la ciudad

El arte mantiene activos muchos de los circuitos sociales del ser humano. No resuelve conflictos exactamente, pero sí transforma percepciones en torno a las posibles realidades y escenarios de los

Scroll al inicio