La Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba, en su Décima Legislatura, aprobó un conjunto de leyes que marcan un paso significativo en la actualización del marco jurídico del país.
Entre las disposiciones más relevantes figura la Ley de Organización de la Administración Central del Estado, que busca perfeccionar la estructura y funcionamiento de ministerios y organismos nacionales, con el objetivo de lograr mayor eficiencia en la gestión pública.
Otro de los textos aprobados fue la Ley de la Vivienda, que introduce nuevas regulaciones sobre la propiedad, uso y ordenamiento de los inmuebles, con énfasis en la legalidad y el control urbano.
Esta norma pretende dar respuesta a las demandas sociales vinculadas al acceso y regularización de viviendas.
El Parlamento también dio luz verde al Código de Trabajo, una actualización que moderniza las relaciones laborales, fortalece los derechos de los trabajadores y establece deberes claros para los empleadores, en consonancia con las transformaciones económicas actuales.
Los diputados, aprobaron la Ley del Sistema de Identidad y Domicilio, destinada a regular la identificación personal y el registro de domicilios, con el propósito de garantizar un mayor control y actualización de los datos ciudadanos.
La Ley de Tierra Agropecuaria y Forestal establece nuevas disposiciones para el uso sostenible de las tierras agrícolas y forestales, buscando potenciar la producción y preservar los recursos naturales.
Otro texto elimina la reducción excepcional del mandato de las Asambleas Municipales.
En este caso los delegados a ese nivel vuelven a tener cometido de cinco años, conforme a la Constitución.









