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Ireno y El Indio: misma sangre, mismo compromiso

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Foto: Evelyn Corbillón Díaz

Carlos Alberto Menéndez Hernández, conocido por todos como El Indio, lleva casi cuatro décadas en la Empresa de Transporte Agropecuario de Pinar del Río y es uno de los choferes de mayor prestigio debido a su responsabilidad y sentido de pertenencia.

Pero esos valores no son casuales, los adquirió en buena lid de su padre Ireno Menéndez Ledesma, el tercer director general en la historia de esa importante entidad, desde 2008 perteneciente al Grupo Empresarial Tabacuba.

Ireno fue combatiente de la lucha clandestina, integrante de los Órganos de la Seguridad del Estado y enfrentó a los bandidos en el Escambray, trayectoria que forjó su carácter y de la cual la familia siente un orgullo tremendo.

Yo acababa de salir del servicio militar y coincidimos en la empresa poco tiempo, unos dos años; pero fue suficiente para aprender lo que son el amor, la disciplina y entrega a una profesión, asegura a la Agencia Cubana de Noticias El Indio, en el portal de la casa y a pocos metros de su padre.

Era más exigente de la cuenta –sonríe mientras lo mira– me trataba como un trabajador más y siempre nos respetamos.  

Aunque de poco hablar, explica que en su rastra transporta tabaco, sistemas de regadío, paneles solares y los insumos necesarios para las campañas del principal rubro exportable de la agricultura cubana.

Por eso no lamenta los kilómetros recorridos por todo el país y los pocos días en el hogar cuando una misión demanda su presencia, porque, además, aprendió de Ireno cuánto vale la palabra de un hombre.

Dicen que a lo largo de los años en Transporte Agropecuario –que en diciembre arriba a medio siglo de fundada– ha sido una especie de herencia que hijos de trabajadores, sobre todo choferes, sigan allí el ejemplo de sus progenitores.  

Y eso igualmente ya es tradición en la familia Menéndez, pues por si fuera poco Carlos Alberto Menéndez Torres, de 28 años, también es chofer y lleva una década escuchando consejos del abuelo Ireno y del padre El Indio por el bien de su trabajo.

La casa ubicada en la Cooperativa de Créditos y Servicios Carlos Marx, del entronque de Calderón, en el municipio de San Juan y Martínez, es una suerte de puesto de mando donde los tres se reúnen siempre que los dos activos no se encuentran transportando cargas.   

A punto de cumplir 86 años Ireno no deja de estar al tanto de su descendencia, incluida la nieta que pasó por Transporte Agropecuario y hoy es fiscal en el municipio.

Pilares de una familia construida sobre la base de principios éticos y morales, Ireno y El Indio comparten no solo la sangre, sino también la certeza de que la Empresa de Transporte Agropecuario es parte indispensable de sus vidas.

Tomado de Agencia Cubana de Noticias

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