Alcanzar las 500 hectáreas de tabaco sembradas continúa siendo uno de los principales desafíos de la agricultura en el municipio de Mantua. Aunque la meta ha quedado incumplida durante los últimos cinco años, especialistas del sector aseguran que existen las condiciones y potencialidades para lograrla e incluso superarla.
Según explicó Haiyaidelín Cosme, directora de la Empresa Tabacalera de Mantua, el cumplimiento de ese objetivo requiere la preparación de unos 12.000 canteros. Actualmente, se encuentran sembrados 8.750, luego de que las intensas lluvias provocaran pérdidas en 187 hectáreas que ya están siendo recuperadas.

Más productores y mayor extensión de siembra
Entre las estrategias diseñadas para incrementar la producción figura la ampliación de las áreas dedicadas al cultivo. Más allá de incorporar nuevos productores, la intención es aumentar la superficie de quienes actualmente trabajan pequeñas extensiones.
«No se trata solamente de sumar productores, sino de crecer en las áreas de aquellos que hoy cultivan hasta dos hectáreas y que puedan llegar a cuatro», explicó Cosme. Añadió además que las nuevas transformaciones del sector permiten asignar mayores extensiones de tierra a quienes demuestren capacidad e interés para asumirlas.

Aprender de la sequía
La campaña anterior estuvo marcada por condiciones climáticas adversas. La pérdida de 87 hectáreas debido a la sequía y un rendimiento promedio de apenas 0,57 toneladas por hectárea incidieron negativamente en los resultados productivos.
La directora recordó que más del 75 % de las fuentes de abasto permanecieron secas durante la etapa de cultivo y que prácticamente no se registraron lluvias. En contraste, la actual campaña comenzó con precipitaciones favorables, lo que genera expectativas más optimistas para el desarrollo de las plantaciones.
Con el propósito de aprovechar mejor las condiciones climáticas, una de las prioridades será adelantar la siembra. Mientras en campañas anteriores no se logró plantar más del 50 % de las áreas durante enero, este año el objetivo es tener sembrado el 75 % entre finales de diciembre y el inicio del nuevo calendario, dejando el 25 % restante para enero.

Riego, tecnología e incentivos
La campaña cuenta con un respaldo superior en materia de recursos. Están garantizados los fertilizantes para la siembra, la disponibilidad de tractores para la preparación de tierras y un fortalecimiento de los sistemas de riego mediante el uso de fuentes alternativas de energía.
Actualmente se encuentran ubicados 78 equipos de riego, a los que se sumarán otros dos en proceso de instalación. Además, se reciben 60 nuevos sistemas de menor capacidad que ya están siendo entregados a los productores para su puesta en funcionamiento.
Estos equipos no solo favorecen el cultivo tabacalero, sino que también contribuyen al desarrollo de otras producciones agrícolas en las fincas.
A ello se suman los incentivos económicos para estimular el cumplimiento de los compromisos productivos. Los agricultores que comercialicen su cosecha antes del 30 de mayo recibirán un pago adicional equivalente al 30 % de sus ingresos, que será abonado en efectivo.

La experiencia de un productor de referencia
Entre los ejemplos más destacados de la pasada campaña figura Yariel Dorta Ramos, único productor del territorio que logró superar la tonelada de tabaco por hectárea.
El campesino atribuye esos resultados a la constancia y a la tradición familiar vinculada al cultivo. Para la actual campaña se propone mantener los rendimientos alcanzados, aunque reconoce que todo dependerá de la disponibilidad de agua y de las condiciones climáticas.
Una campaña decisiva
Los meses de octubre y noviembre resultan determinantes para una campaña que apenas comienza. El fortalecimiento de los sistemas de riego, el aumento de las áreas cultivables y la incorporación de más productores aparecen como factores clave para que Mantua alcance finalmente las 500 hectáreas de tabaco y mejore sus rendimientos.
La combinación de tecnología, incentivos y experiencia productiva abre una nueva oportunidad para que el municipio convierta en realidad una meta que durante años ha permanecido pendiente.









