Portada » El Alzheimer, el papel de los científicos para su prevención

El Alzheimer, el papel de los científicos para su prevención

Facebook
Twitter
Telegram
WhatsApp
Correo Electrónico
Imprimir

En los suburbios arbolados de Vallecas, al sureste de Madrid, existe un ecosistema único donde se desarrollan investigaciones pioneras sobre la demencia junto con la atención al paciente. El Centro Alzheimer Fundación Reina Sofía (CAFRS) combina un centro público de investigación (CIEN) de última generación con la residencia de ancianos para demencias más grande de Madrid. Este diseño inusual significa que los residentes se benefician de las últimas innovaciones en monitorización y tratamiento, mientras que los investigadores aprovechan al máximo su proximidad a la clínica para obtener información poco común.

El centro, inspirado por la visión de su majestad la Reina Sofía y financiado por su fundación sin ánimo de lucro, abrió en 2007. Cuenta con alrededor de 150 residentes y una guardería para 40 pacientes, todos con demencia moderada a avanzada. Con consentimiento, cada seis meses se realiza una evaluación clínica completa y cada año se realiza una muestra de sangre y una gammagrafía cerebral utilizando la máquina de resonancia magnética 3T Cima.X de alta gama del centro. Luego, cuando mueren, se les toma una última imagen cerebral antes de que los científicos realicen una autopsia exhaustiva de la patología de la estructura que permita un diagnóstico concluyente.

«Este enfoque nos permite hacer investigaciones que solo pueden hacerse aquí», afirma Alberto Rábano, director del banco de cerebros del centro. En 2023, por ejemplo, utilizaron resonancias magnéticas ante-mortem para validar un novedoso sistema de estadificación neuropatológico para evaluar la esclerosis hipocampal, una condición asociada a neurodegeneración severa en el hipocampo, mostrando que las imágenes tomadas antes de la muerte reflejan con precisión la patología post-mortem1. Y en 2024, demostraron por primera vez que los niveles sanguíneos del marcador astrocito GFAP, durante la vida, se correlacionan con la reactividad de los astrocitos en el cerebro autopsiado2.

Estos hallazgos solo son posibles porque el paso entre el análisis post-mortem y el conjunto previo de mediciones recogidas durante la vida es muy corto, de unos 140 días de media. Estos supuestos biomarcadores podrían ayudar a diagnosticar y monitorizar mejor la enfermedad de Alzheimer y patologías neurodegenerativas relacionadas, así como impulsar el desarrollo de nuevas terapias.

Mientras tanto, la cohorte de pacientes de la residencia, conocida como el estudio Vallecas Alzheimer’s Reina Sofía (VARS), sigue creciendo. El CIEN, que opera bajo el Instituto Nacional de Salud Carlos III, cuenta ahora con datos de 550 individuos, pero sus ambiciones no terminan ahí. Construir cohortes y alianzas de alta calidad está en el corazón de la filosofía del equipo.

Construyendo una red global de investigación

En Madrid, CIEN dirige el Consorcio de Demencia Frontotemporal, que supervisa una cohorte de pacientes con estas condiciones patológicas menos conocidas y busca desarrollar biomarcadores para ellas.

A nivel nacional, CIEN coordina SCAP-AD, un ambicioso proyecto de investigación que involucra a 13 centros de investigación españoles, reclutando a más de 10.000 participantes cognitivamente sanos que proporcionarán muestras clínicas y realizarán pruebas digitales. El objetivo es desarrollar herramientas para la detección temprana de la enfermedad de Alzheimer.

En Europa, el banco de cerebros CIEN, que contiene más de 800 donaciones (incluidas 180 de VARS) y es la mayor cohorte de clínicopatología de España, colabora con una docena de personas más para establecer la mayor base de datos ibérica de cerebros con demencia, conocida como el proyecto GADIR. Y más allá, el centro contribuye a redes como el consorcio COSMIC y la plataforma GAAIN, que agregan datos de múltiples cohortes para avanzar en la investigación sobre demencia.

El director científico del centro, Pascual Sánchez-Juan, considera que CIEN se acerca a un momento crucial. «Llevamos mucho tiempo recopilando cerebros y generando datos», dice. «Ahora, realmente empezamos a ver el impacto.»

Al reducir la brecha entre la atención clínica y el análisis post mortem, los investigadores de esta institución radicada en Madrid están creando una base de datos única para avanzar en el diagnóstico y el tratamiento de la demencia.

En el barrio residencial de Vallecas, al sureste de Madrid, se encuentra un ecosistema único donde la investigación pionera sobre la demencia se desarrolla en paralelo con la atención a los pacientes. El Centro Alzheimer Fundación Reina Sofía (CAFRS) combina un centro público de investigación (Centro de Investigación de Enfermedades Neurológicas, CIEN) de vanguardia con la mayor residencia de ancianos especializada en demencia de Madrid. Este diseño singular permite que los residentes se beneficien de las últimas innovaciones en monitorización y tratamiento, mientras que los investigadores aprovechan su proximidad a la clínica para generar conocimientos únicos.

El centro abrió sus puertas en 2007 y alberga a unos 150 residentes y un centro de día para 40 pacientes, todos con demencia de moderada a avanzada. Con su consentimiento, cada seis meses se les realiza una evaluación clínica completa y, anualmente, se les extrae una muestra de sangre y se les practica una resonancia magnética cerebral con equipos de última generación disponibles en el centro. Tras su fallecimiento, se les realiza una última resonancia magnética cerebral antes de que los científicos lleven a cabo una autopsia exhaustiva para analizar la patología de la estructura cerebral y llegar a un diagnóstico definitivo.

«Este enfoque nos permite realizar investigaciones que solo se pueden llevar a cabo aquí», afirma Alberto Rábano, director del banco de cerebros del centro. En 2023, por ejemplo, utilizaron resonancias magnéticas previas al fallecimiento para validar un novedoso sistema de estadificación neuropatológica para evaluar la esclerosis hipocampal, una afección asociada con neurodegeneración grave en el hipocampo, demostrando que las imágenes tomadas antes de la muerte reflejan con precisión la patología post mortem. Y en 2024, demostraron por primera vez que los niveles sanguíneos del marcador de astrocitos GFAP, durante la vida, se correlacionan con la reactividad de los astrocitos en el cerebro autopsiado.

Pascual Sánchez insistió en la prevención. Desgraciadamente los sistemas de salud en general se enfocan más en el cuidado de las patologías crónicas y no tanto en la prevención. Con todo lo que ya se conoce sobre el Alzheimer, hay evidencia de que más o menos el 40 % de las causas de la demencia son prevenibles, lo que significa casi la mitad del total de causas probables. Por lo que el margen para la prevención es bien amplio.

Compartir:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Publicaciones Relacionadas

NeuralCIM, producto hecho en Cuba y que promete

“No entiendo por qué Cuba es una amenaza tan grande…”, la interrogante emerge desde el sentir de ciudadanos estadounidenses que conocen a la Mayor de las Antillas y que han

La salud como prioridad en Pinar del Río

El 2025 fue un año de trabajo fuerte para el policlínico Augusto Turcios Lima de la cabecera provincial pinareña. Los resultados así lo evidencian, pues tuvieron cero mortalidad infantil en

Scroll al inicio