La Empresa Provincial de Productos Lácteos y Confitería Raúl Fornell Delgado, en Pinar del Río, se ha consolidado como referente de la industria alimentaria cubana gracias a los encadenamientos productivos con el sector no estatal. Estas alianzas han permitido garantizar materias primas, reactivar líneas de producción detenidas y diversificar los surtidos, lo que ha fortalecido la eficiencia en un contexto económico complejo.
Emilia Aguirre López, directora del área de Regulación y Control de la Producción, explica que el impacto de los encadenamientos ha sido decisivo para la entidad. Señala que la entrada estable de insumos ha hecho posible sostener y poner en funcionamiento líneas que durante mucho tiempo estuvieron paralizadas. Además, el arrendamiento de la capacidad instalada ha permitido que otros actores de la economía participen en la producción de embutidos, sazones, pan y hielo, ampliando la oferta y aprovechando al máximo las instalaciones de la empresa.

El efecto de estas alianzas también se percibe en los trabajadores. Fabián Jesús Echaide Valle, innovador y miembro del área de mantenimiento industrial, reconoce que el encadenamiento productivo ha beneficiado directamente a la plantilla. Destaca que el incremento salarial alcanzado es un estímulo importante, aunque no cubra todas las necesidades en el actual contexto nacional. Subraya, sin embargo, que existe la convicción de que con esfuerzo y compromiso es posible salir adelante, y que la estabilidad lograda en la producción se traduce en seguridad laboral para todos.
Actualmente, la empresa produce entre 300 y 400 toneladas mensuales de alimentos, entre los que se incluyen yogur, helados, panes, embutidos, dulces de masa, hielo y sazones. La diversificación ha sido clave para sostener la demanda interna y cumplir con los encargos estatales, que se materializan en la entrega de elaboraciones a hospitales, círculos infantiles, escuelas y casas de abuelos.
Entre las alianzas más significativas se encuentra la mipyme De Rojas SURL, que aporta cárnicos y embutidos. A finales de 2024, esta entidad concretó el arrendamiento de locales pertenecientes al Combinado, lo que permitió multiplicar sus producciones y expandirlas a todos los municipios de Pinar del Río y a otras provincias del país. Este vínculo refuerza la diversidad de la oferta y contribuye directamente a los programas sociales de la provincia.
El Combinado Lácteo, reconocido en nueve ocasiones como Vanguardia Nacional, demuestra que la articulación entre el sector estatal y el no estatal es una vía efectiva para enfrentar las dificultades. Los encadenamientos productivos han significado eficiencia, estabilidad y capacidad de respuesta, consolidando a la empresa como un pilar de la economía local y un ejemplo de resiliencia en tiempos complejos.









